La ermita fue concebida como un lugar de oración, pero también como un pequeño espacio de encuentro para quienes viven en el barrio y para las personas que transitan por ese sector de la ciudad.
El lugar contará con una imagen de San Blas y banquetas alrededor para que los vecinos puedan sentarse, rezar o simplemente compartir un momento.
Mafalda explicó que la intención es que el espacio contribuya a embellecer el barrio y que la gente pueda disfrutarlo. Se trata de una obra que va más allá de lo material: representa una ilusión familiar que ahora encuentra su concreción.
La imagen del santo llegó desde la provincia de Santa Fe y fue terminada por un artesano en Córdoba. Su colocación está prevista para el mismo sábado de la inauguración.
Durante el acto se realizará el tradicional corte de cinta y estará presente el padre Ángel Aguirre, quien impartirá la bendición.
La historia de la ermita está estrechamente vinculada con el desarrollo del barrio San Blas y con los proyectos que Antonio Macagno impulsó junto a su familia.
Según recordó Mafalda, la elección del nombre del barrio también estuvo relacionada con San Blas, en homenaje al abuelo paterno de Antonio. Otro sector urbanizado por la familia lleva el nombre de Corina, en referencia a su madre.
En ese proceso, la calle Teniente Richard Macagno se convirtió en un símbolo de homenaje a su hijo. La denominación estuvo vinculada con el compromiso de avanzar en la prolongación de las cuatro cuadras de pavimento, una obra que también quedó concretada.
Mafalda recordó además la participación de los chicos de Hernando en la elección de los nombres de las calles del barrio. La familia había propuesto únicamente el nombre de su hijo y dejó que los demás fueran elegidos por la comunidad.
“Colaboró todo Hernando”, destacó al recordar aquella experiencia.
La inauguración de la ermita representa para Mafalda mucho más que la finalización de una obra. Es también una manera de honrar la memoria de Antonio, con quien compartió 62 años de vida, y de mantener presentes a su esposo y a su hijo.
“Permanentemente” los tiene presentes, respondió cuando se le preguntó por el lugar que ambos ocupan en esta etapa de su vida.
Tras el fallecimiento de Antonio, debió afrontar una etapa difícil y reorganizar distintos aspectos de los proyectos familiares. Hoy, con la ermita próxima a inaugurarse y las obras previstas ya concluidas, siente que está cumpliendo con aquella misión.
Consultada sobre qué le diría a su esposo si pudiera compartir con él este momento, fue contundente: le diría que la misión está cumplida.
El vínculo de la familia con San Blas tiene otra referencia fundamental: la histórica capilla rural ubicada a unos cinco kilómetros al este de Hernando, que cumplió un siglo en 2024.
Mafalda contó que la capilla se encuentra en muy buen estado de conservación y que está trabajando para concretar su donación a integrantes de la familia Macagno, con el objetivo de que las próximas generaciones continúen cuidándola.
La propiedad comprende una hectárea que será separada del campo. Según explicó, ya se realizaron los planos correspondientes y el proceso de división se encuentra en marcha.
De esta manera, la inauguración de la ermita en el barrio y la continuidad de la histórica capilla rural forman parte de una misma historia de fe, compromiso familiar y memoria.
La convocatoria para este sábado a las 11 será, entonces, una oportunidad para acompañar a Mafalda Sitto en la concreción de un anhelo y compartir un momento cargado de emoción para su familia y para la comunidad de Hernando.



