La competencia, según contó, presentó este año una variedad de propuestas que la sorprendió, con dulces elaborados a partir de diferentes frutas y combinaciones de condimentos que ampliaron las posibilidades de quienes participaron.
En ese contexto, su creación volvió a destacarse por una combinación poco habitual, resultado de la búsqueda de sabores y del trabajo previo de experimentación.
La idea de elaborar un dulce con vino surgió a partir de una consulta que despertó su curiosidad. A partir de allí, Stella comenzó a investigar qué preparación podía desarrollar.
Eligió los frutos rojos por la diversidad que ofrecen y luego se concentró en encontrar un vino que acompañara adecuadamente la propuesta.
En esa búsqueda llegó al Malbec de Finca Magnolia, una producción que, según explicó, cuenta con certificación. La cosecha 2023 fue la elegida para realizar las pruebas hasta encontrar la combinación que la convenció.
«Probé con ese y ese me gustó, y ahí quedó ese dulce», relató.
Antes de presentarlo en el concurso, el producto pasó por la evaluación más cercana: la de su familia y sus amigos. Sus opiniones fueron parte del proceso que la llevó a confiar en la preparación y animarse a competir nuevamente.
La propuesta combina la presencia frutal de los frutos rojos con las características del Malbec y el aporte aromático del orégano, en una elaboración que refleja su interés por explorar nuevas posibilidades sin perder el espíritu artesanal.
La historia de Stella con los dulces caseros comenzó como una actividad familiar. Después de jubilarse, encontró en la cocina un espacio para desarrollar una afición que fue creciendo con el tiempo.
«Empezamos con algo para la familia, que terminó siendo ya como un producto que me llena de orgullo, porque representa a Hernando», contó.
En ese recorrido también hay una historia familiar. Stella recordó que su abuela elaboraba dulces muy buenos, aunque no tuvo la oportunidad de compartir esa experiencia con ella porque murió cuando era joven.
Hoy, el trabajo con las frutas y los sabores le permite recuperar, de alguna manera, ese vínculo con una tradición que despierta recuerdos y emociones.
«Me gusta la cocina, la textura, cortar la fruta, olerla, elaborar. Eso me encanta y lo disfruto muchísimo», explicó.
La elaboración artesanal implica observar cada ingrediente, probar combinaciones y encontrar el equilibrio entre los distintos componentes. Esa búsqueda es parte de lo que disfruta y también de lo que distingue su producción.
Lo que comenzó como un proyecto doméstico fue ampliando sus horizontes. Los dulces de Stella ya viajaron a diferentes provincias argentinas y llegaron también a México, Estados Unidos y Alemania.
En cada entrega hay algo más que un frasco: está la posibilidad de compartir una parte de su historia, de su cocina y de la ciudad que representa.
«Salimos de casa, pero sigue siendo de mi casa a tu casa, de mi cocina a tu mesa», expresó, sintetizando una filosofía de trabajo en la que el afecto ocupa un lugar central.
Para Stella, que sus productos lleguen a otros países constituye un motivo de orgullo y una manera de sentirse parte de otras familias, aun a la distancia.
El reconocimiento obtenido en Dalmacio Vélez Sarsfield se suma a ese recorrido y vuelve a poner en valor una producción nacida en Hernando, sostenida por el trabajo artesanal y el deseo de ofrecer sabores propios.
La trayectoria de Stella en la fiesta regional muestra que cada edición representa una oportunidad para probar algo diferente.
En 2024 obtuvo el primer puesto con un dulce de pera y lavanda. En otra participación consiguió el tercer puesto con una preparación de naranja y romero. Ahora, la combinación de frutos rojos, Malbec y orégano vuelve a ubicarla entre las elaboradoras reconocidas del certamen.
Más allá de los premios, su historia tiene como punto de partida el disfrute de cocinar y el deseo de compartir lo que hace.
«Me representa a Hernando en algo que uno empezó como un hobby», señaló, agradecida por la posibilidad de continuar creciendo y llevar el nombre de la ciudad a otros lugares.
Desde su cocina, Stella Ramello transforma frutas, aromas y sabores en productos que cruzan fronteras sin perder su esencia. Cada elaboración conserva ese espíritu que dio origen a todo: preparar algo con dedicación, compartirlo con los seres queridos y lograr que, con cada frasco, un pedacito de Hernando llegue a una nueva mesa.




