En el caso de un adulto equivalente, el costo de la canasta llegó a $224.947 durante septiembre. La variación acumulada entre enero y septiembre fue del 29,1%, mientras que el incremento interanual, comparando septiembre de 2025 con el mismo mes de 2026, alcanzó el 41,8%.
El informe de la Fundación COLSECOR presenta distintos valores según la cantidad de integrantes del hogar.
Una persona adulta: $224.947.
Familia de dos integrantes: $337.420.
Familia de tres integrantes: $553.369.
Familia tipo de cuatro integrantes: $695.085.
Hogar de cinco integrantes: $731.076.
Estas cifras corresponden exclusivamente a los alimentos necesarios para cubrir los requerimientos básicos. No incluyen otros gastos habituales de una familia, como alquiler, servicios, transporte, educación, vestimenta o atención de la salud.
Por ese motivo, el valor de la Canasta Básica Alimentaria no debe confundirse con el de la Canasta Básica Total, que incorpora otros bienes y servicios y se utiliza para determinar la línea de pobreza.
El economista Gerardo Sánchez, asesor de la Fundación COLSECOR, señaló que los alimentos básicos continuaron subiendo durante septiembre, aunque con diferencias entre los rubros.
Las frutas y verduras encabezaron los incrementos, con una variación del 3,8%, impulsada principalmente por productos como la papa, la batata y la lechuga.
En segundo lugar se ubicaron los lácteos, con una suba del 3,2%. Dentro de ese grupo, el precio de la leche mostró un comportamiento destacado: según el informe, acumuló un aumento del 40% en lo que va del año.
El análisis también identificó una desaceleración en el ritmo de incremento de la canasta durante el tercer trimestre. Entre julio y septiembre, la suba acumulada fue del 5,3%, por debajo de los aumentos registrados en los dos trimestres anteriores.
Esto significa que los precios continuaron aumentando, aunque a un ritmo menor durante ese período. La desaceleración no implica una reducción de los valores ni una recuperación automática del poder adquisitivo de los hogares.
Uno de los datos centrales del relevamiento es la relación entre el costo de los alimentos y los ingresos mínimos.
Según la Fundación COLSECOR, el Salario Mínimo, Vital y Móvil se ubicó en $383.800 durante septiembre. Con ese ingreso, una familia tipo de cuatro integrantes pudo cubrir el equivalente a 16,5 días de su Canasta Básica Alimentaria.
En otras palabras, el salario mínimo no alcanzó para financiar los alimentos básicos de todo el mes para un hogar de esas características.
Sánchez advirtió que, durante septiembre, el salario mínimo y el costo de la canasta aumentaron en la misma proporción. Por lo tanto, la capacidad de compra se mantuvo prácticamente sin cambios respecto del mes anterior.
El asesor agregó que hacía un año que el salario mínimo no aumentaba por encima del costo de la canasta alimentaria, según la comparación realizada por la entidad.
La relación entre ingresos y alimentos constituye uno de los indicadores más directos para observar las dificultades que enfrentan los hogares de menores recursos al momento de cubrir sus necesidades esenciales.
El informe también compara sus resultados con otras mediciones de la Canasta Básica Alimentaria realizadas en el país. Para esta comparación, la Fundación COLSECOR utiliza los datos del mes anterior disponibles al momento de elaborar su publicación.
En esa comparación, el costo de la canasta para un adulto equivalente fue de $323.153 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de $235.103 en el Gran Buenos Aires, según el INDEC.
La medición de la Fundación COLSECOR se ubicó en $220.997, mientras que en Tucumán llegó a $212.838 y en Mendoza a $198.729.
Importante: estos valores corresponden a la comparación territorial de la canasta para un adulto equivalente y no deben confundirse con los $224.947 que el informe registra para septiembre en su medición principal. La comparación utiliza datos del mes anterior, según aclara la propia entidad.
La Fundación COLSECOR desarrolla este proyecto desde junio de 2021 junto con cooperativas de servicios públicos. El trabajo contempla precios relevados en 31 localidades medianas y pequeñas de seis provincias argentinas.
La iniciativa busca producir información sobre las condiciones económicas de comunidades del interior y ofrecer una referencia sobre el ingreso necesario para cubrir las necesidades alimentarias básicas.
Para calcular la canasta se toma como referencia el conjunto de alimentos establecido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en función de los requerimientos calóricos mensuales de un adulto equivalente: un hombre de entre 30 y 60 años con actividad moderada.
El seguimiento mensual permite observar tanto la evolución general de los precios como las diferencias entre regiones y el impacto de los aumentos sobre la capacidad de compra.
Los resultados de septiembre muestran dos tendencias simultáneas: por un lado, una moderación en el ritmo de aumento de la canasta durante el tercer trimestre; por otro, un incremento acumulado del 29,1% en los primeros nueve meses del año y una variación interanual del 41,8%.
A eso se suma una relación desfavorable para los hogares que dependen de ingresos mínimos: el salario de referencia no alcanzó para cubrir un mes completo de alimentos para una familia de cuatro integrantes.
El informe vuelve a poner en evidencia la importancia de seguir la evolución de los precios de los productos esenciales y su relación con los ingresos, especialmente en las localidades del interior, donde estos indicadores permiten dimensionar las dificultades cotidianas de numerosos hogares.
Fuente: Fundación COLSECOR, informe «La Canasta Básica Alimentaria aumentó 1,8% en septiembre», publicado el 13 de octubre de 2026.
Leé el informe original: Fundación COLSECOR – Canasta Básica Alimentaria de septiembre.




