En este contexto, Hernando será escenario este miércoles 7 de octubre de una charla destinada precisamente a explicar qué es El Niño y cómo puede influir sobre la actividad productiva.
La actividad se realizará a las 20.30 en el Salón Marassi y será abierta a todo público.
La propuesta se denomina:
“FENÓMENO EL NIÑO – ANTICIPARNOS PARA TOMAR MEJORES DECISIONES”
La charla técnica sobre el fenómeno estará a cargo del ingeniero agrónomo Tomás Kember.
También participará la ingeniera Eliana Leonor Blanco, quien abordará la estimación de los cultivos de mayor relevancia en la zona.
La actividad es organizada por la Municipalidad de Hernando, la Bolsa de Cereales de Córdoba y la Fiesta Nacional del Maní.
La convocatoria apunta especialmente a brindar herramientas para la toma de decisiones frente a un escenario climático que puede tener consecuencias importantes para la producción agropecuaria.
El Niño forma parte del fenómeno denominado ENOS —El Niño-Oscilación del Sur—, un sistema climático que surge de la interacción entre el océano y la atmósfera en el Pacífico ecuatorial.
Durante una fase El Niño se produce un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial, acompañado por modificaciones en los vientos y en la circulación atmosférica.
Esas alteraciones pueden modificar los patrones de lluvia y temperatura en distintas partes del mundo.
Por eso, El Niño no determina que vaya a llover un día específico. Lo que hace es modificar las probabilidades climáticas durante períodos prolongados.
Esta diferencia es fundamental:
Pronóstico meteorológico: indica qué puede ocurrir en los próximos días.
Pronóstico climático: analiza tendencias para períodos de varias semanas o meses.
El Niño: es uno de los factores que puede influir sobre esas tendencias climáticas.
Por eso, que exista un Niño fuerte no significa que todas las tormentas sean provocadas directamente por El Niño ni que vaya a producirse una inundación determinada.
El escenario internacional muestra actualmente un Niño particularmente intenso.
La NOAA, a través de su Centro de Predicción Climática, informó que El Niño continúa fortaleciéndose y mantiene una probabilidad superior al 90% de alcanzar una intensidad muy fuerte durante el otoño-invierno del hemisferio norte 2026-2027.
Para el trimestre octubre-noviembre-diciembre de 2026, la NOAA estima además un 75% de probabilidad de que el evento alcance una intensidad considerada histórica, superando el umbral de +2,5 °C en su índice oceánico de referencia. Centro de Predicción Climática
El SMN, por su parte, confirmó que el fenómeno ya está presente y que las condiciones oceánicas y atmosféricas observadas son compatibles con una fase cálida fuerte o muy fuerte. Repositorio SMN
Esto no significa que todos los lugares vayan a experimentar las mismas consecuencias.
De hecho, uno de los puntos centrales para interpretar El Niño es que sus efectos no son uniformes.
Para Córdoba, el escenario actual merece atención especialmente por las precipitaciones.
Un informe agrometeorológico de la Bolsa de Cereales de Córdoba ya había señalado para septiembre-octubre-noviembre una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a las normales en la provincia y advertía que la señal de El Niño debía ser monitoreada de cara a la primavera y el comienzo de la campaña estival. BCCBA
La actualización más reciente del SMN mantiene una perspectiva húmeda para buena parte de la provincia durante octubre, noviembre y diciembre. Córdoba aparece dentro de una amplia región donde existe mayor probabilidad de lluvias superiores a los valores normales. Infonews
Esto puede representar una oportunidad para la producción agropecuaria, especialmente en un contexto donde la disponibilidad de agua resulta determinante.
Pero también implica riesgos.
Más lluvia no necesariamente significa solamente mejores condiciones productivas. Si los acumulados son excesivos o se concentran en períodos muy cortos, pueden aparecer problemas de anegamiento, caminos rurales intransitables, dificultades de cosecha, excesos hídricos y problemas de drenaje.
Por eso, el dato más importante no es simplemente cuánto va a llover, sino cómo se distribuirán las precipitaciones en el tiempo y el espacio.
En el caso de Hernando, el escenario debe analizarse teniendo en cuenta tanto las condiciones climáticas como la infraestructura existente.
Durante los últimos años la ciudad realizó diferentes obras vinculadas con el escurrimiento de aguas, tanto dentro del ejido urbano como mediante el sistema de canales destinado a recibir y conducir excedentes.
En la explicación realizada en RH1 se mencionaron, entre otras, obras de escurrimiento urbano y trabajos vinculados con sectores como las calles España y Alem.
También se destacó el sistema de canales que permite evacuar el agua que puede llegar desde sectores externos a la ciudad.
Actualmente se continúa con tareas de limpieza y mantenimiento de canales, precisamente como parte de las acciones preventivas frente a la temporada de lluvias.
Esto no significa que Hernando esté exento de problemas.
Un evento extraordinario, especialmente si se producen grandes acumulados en poco tiempo o precipitaciones importantes aguas arriba, puede superar la capacidad de cualquier sistema de drenaje.
Pero una situación de lluvias superiores a lo normal no equivale automáticamente a una inundación.
La clave está en diferenciar las posibilidades climáticas de los eventos extremos puntuales.
Uno de los principales errores que se busca evitar es interpretar que la presencia de El Niño implica que en determinada fecha llegará una gran tormenta.
No es así.
El fenómeno aumenta o modifica determinadas probabilidades climáticas, pero cada tormenta concreta depende también de otros factores atmosféricos.
Por eso, ante una situación de lluvias potencialmente abundantes, las recomendaciones siguen siendo las habituales:
El pronóstico climático trimestral del SMN, por ejemplo, no permite saber qué ocurrirá en una jornada determinada ni anticipar una tormenta puntual. Es una herramienta para conocer tendencias y planificar decisiones a mediano plazo.
Para el sector agropecuario, El Niño plantea un escenario que combina oportunidades y riesgos.
Una mayor disponibilidad de agua puede favorecer la implantación y el desarrollo de los cultivos, pero un exceso hídrico también puede complicar las labores, generar anegamientos y afectar la circulación por caminos rurales.
Por eso la charla de este miércoles adquiere especial importancia para productores de Hernando y la región.
La exposición de Tomás Kember permitirá abordar específicamente el fenómeno climático, mientras que Eliana Leonor Blanco aportará una mirada sobre los cultivos de mayor relevancia para la zona.
La idea expresada desde la convocatoria es precisamente anticiparse para tomar mejores decisiones.
¿El Niño es una tormenta?
No. Es un fenómeno climático que se desarrolla durante meses y que modifica la circulación atmosférica y los patrones de temperatura y precipitaciones.
¿Significa que va a llover todos los días?
No. Aumenta determinadas probabilidades de precipitación, pero no permite establecer que vaya a llover en un día específico.
¿Significa que habrá inundaciones?
No necesariamente. El riesgo de inundación depende de la cantidad, intensidad y distribución de las lluvias, además de las condiciones del suelo, los sistemas de drenaje y las precipitaciones que puedan producirse aguas arriba.
¿Qué se espera para Córdoba?
El escenario actual es de mayor probabilidad de precipitaciones superiores a las normales durante octubre, noviembre y diciembre. Córdoba está incluida entre las regiones señaladas en las perspectivas del SMN. Infonews
¿El Niño ya está presente?
Sí. El SMN confirmó en septiembre que las condiciones observadas corresponden a una fase cálida o El Niño y proyectó una probabilidad del 100% de continuidad durante septiembre-octubre-noviembre. Repositorio SMN
¿Qué significa para Hernando?
Implica prestar atención a un escenario potencialmente más húmedo, mantener las tareas de prevención y seguimiento de los canales y estar atentos a los pronósticos de corto plazo. No significa que necesariamente vaya a producirse una inundación.
El Niño es una condición climática que permite anticipar tendencias, no un anuncio de una tormenta determinada.
Para Hernando y la región, el escenario 2026 plantea la posibilidad de una primavera y un comienzo de verano con mayor disponibilidad de agua y mayores probabilidades de precipitaciones, pero también con la necesidad de estar preparados para eventuales excesos.
Por eso, la mejor herramienta no es la alarma sino la información.
Y justamente ese será el eje de la charla de este miércoles en el Salón Marassi: entender el fenómeno para poder tomar mejores decisiones.



