Uno de los ejes centrales fue la motivación como pilar de la inteligencia emocional, trabajando sobre herramientas y estrategias que permitan reconocer las propias emociones, gestionar situaciones cotidianas y fortalecer recursos personales frente a los desafíos que plantea la labor docente.
También se trabajó sobre autocuidado y bienestar emocional, promoviendo la importancia de generar espacios para detenerse, reflexionar y prestar atención a las propias necesidades dentro de una actividad que muchas veces implica una importante carga de responsabilidad y compromiso.
Otro de los temas destacados fue el valor de los vínculos y las relaciones interpersonales, poniendo en consideración cómo los lazos que se construyen dentro de las instituciones educativas contribuyen al sentido de la tarea y al acompañamiento entre quienes forman parte de las comunidades escolares.
La actividad se desarrolló en el Jardín de la Escuela Gobernador Díaz y tuvo continuidad con una instancia institucional de Formación Situada, permitiendo trasladar los contenidos y reflexiones trabajados durante el taller al contexto cotidiano de cada institución.
De esta manera, la iniciativa combinó herramientas conceptuales con experiencias y momentos de reflexión personal y grupal, buscando que los participantes pudieran incorporar recursos aplicables a sus propias realidades.
Desde la Coordinación Local de Educación se continúa promoviendo este tipo de espacios de capacitación y acompañamiento, entendiendo que fortalecer a quienes enseñan también significa fortalecer las experiencias educativas de niños y niñas.
El encuentro dejó así una mirada centrada no solamente en la formación profesional, sino también en la necesidad de cuidar, acompañar y valorar a quienes tienen la importante tarea de educar.




