La integrante del santuario se acercó a observarlo y, al advertir la gravedad del cuadro, se organizó rápidamente un operativo para trasladarlo junto con una veterinaria.
Al llegar al lugar, la familia manifestó que, aparentemente, el caballo se habría intoxicado o envenenado con alguna sustancia. Sin embargo, según relató Gunkel, el estado del animal evidenciaba también un cuadro severo de desnutrición.
“Era un animal altamente desnutrido y eso es algo que no pasa de un día para otro, sino a través de semanas, meses e incluso años”, explicó.
A esa situación se sumaba el hecho de que el caballo había permanecido durante aproximadamente tres días acostado sobre uno de sus costados. Gunkel señaló que, en un animal de estas características, permanecer tanto tiempo en esa posición puede generar graves consecuencias debido a la presión que ejerce su propio peso sobre los órganos y los tejidos.
Además, el caballo había intentado incorporarse por sus propios medios, llegando a formar un pozo de aproximadamente 50 centímetros de profundidad con sus patas, en el intento de poder levantarse.
La referente de Almas Libres señaló que las personas que estaban a cargo del animal aceptaron cederlo para que pudiera recibir atención.
Una vez estabilizado para el transporte, el caballo fue cargado y trasladado hasta el Santuario Almas Libres, donde comenzaron las tareas para intentar recuperarlo.
El animal fue rebautizado como Lucky, ya que la organización mantenía la esperanza de que pudiera sobreponerse a su delicado estado.
Durante las primeras horas hubo señales alentadoras. Lucky tomó agua, comió y recibió sueros y vitaminas. Además, durante la primera noche mantuvo sus funciones vitales.
“Era un animal que tenía muchísimas ganas de vivir”, relató Gunkel.
Sin embargo, esa aparente recuperación resultó ser transitoria. El domingo por la tarde comenzó nuevamente a decaer y perdió fuerzas. Finalmente, el lunes por la mañana murió.
Según explicó Gunkel, el caballo falleció de manera tranquila, mientras recibía suero y analgésicos.
Tras la muerte del animal, desde el Santuario Almas Libres analizan los pasos legales a seguir.
Gunkel explicó que actualmente están evaluando el caso junto con uno de los abogados de la fundación y consideró que, por la gravedad de la situación, correspondería realizar una denuncia por abandono y maltrato animal.
“La asistencia necesaria al animal no se le brindó”, sostuvo la referente del santuario, quien confirmó que se encuentran analizando la presentación correspondiente.
El caso vuelve a poner en el centro de la escena la importancia de actuar rápidamente ante situaciones de animales en estado de abandono, enfermedad o maltrato, especialmente cuando se trata de animales de gran porte que, una vez que quedan postrados, pueden sufrir complicaciones severas en pocas horas.
Desde Almas Libres remarcaron que la intervención permitió al menos que Lucky pudiera recibir atención veterinaria, hidratación, medicación y acompañamiento durante sus últimas horas de vida, aunque el avanzado deterioro de su estado hizo imposible su recuperación.



