CAMBIOS TAMBIÉN EN EL CENMA
Por su parte, Eugenia Abello pasó a ocupar la conducción del CENMA de Hernando, también de manera interina, luego de la renuncia de Carla Irusta, quien durante varios años estuvo al frente de la institución.
La decisión de Irusta fue comunicada al equipo de trabajo y, según trascendió, respondió a motivos personales y al cierre de una etapa. Consultada por RH1, confirmó su renuncia, aunque no brindó mayores precisiones sobre las razones de su decisión.
La salida de Irusta marca el final de un ciclo en el que tuvo un papel importante en el desarrollo y la transformación del nivel medio para adultos, impulsando nuevas modalidades de trabajo pedagógico y propuestas educativas que tuvieron una buena recepción entre los estudiantes.
Desde RH1 también se expresó el interés por conocer su balance de estos años de gestión y las razones de su alejamiento, siempre respetando su decisión de mantener en reserva los motivos personales.
CARGOS QUE ESPERAN SU NORMALIZACIÓN
Una particularidad de estos movimientos es que ambos se producen en un contexto de interinatos y suplencias que llevan varios años en el sistema educativo provincial.
En el caso del IPET 71, la conducción todavía no ha sido normalizada mediante un concurso. Según la información recogida, los llamados se realizan por zonas y no incluyen necesariamente a todos los establecimientos, por lo que esta institución aún no habría ingresado en el proceso para cubrir definitivamente el cargo.
Una situación similar se presenta ahora en el CENMA, donde la conducción quedó transitoriamente en manos de Abello hasta que se habilite la posibilidad de concursar el puesto.
La falta de definiciones en torno a la cobertura de cargos directivos genera dificultades de organización e incertidumbre institucional, una problemática que ya había sido planteada ante el ministro de Educación provincial, Horacio Ferreyra, durante su visita a Hernando.
CAMBIOS TAMBIÉN EN LA SUPERVISIÓN ESCOLAR
Otro de los movimientos registrados durante este año se produjo en la estructura de supervisión de las escuelas primarias.
La zona de inspección fue reorganizada y amplió su área de cobertura a partir de la integración de localidades que anteriormente pertenecían a otra jurisdicción, entre ellas las comprendidas en la zona de Oliva.
De esta manera, la supervisión pasó a abarcar un territorio más extenso y un mayor número de localidades, dentro de una nueva organización administrativa.
Los cambios en las conducciones del IPET 71 y el CENMA, junto con la reestructuración de la supervisión escolar, configuran un año de importantes movimientos institucionales en el ámbito educativo de Hernando.




