Cuando Nelter comenzó a trabajar, el comercio pertenecía a una sociedad integrada por Bertone y Juan Bruno.
Bertone había trabajado anteriormente en Villanueva, mientras que Bruno provenía de Casa Gil. Ambos formaron una sociedad y conocían a Nelter, por lo que lo convocaron para trabajar como cadete.
Tenía solamente 10 años.
Con el paso de los años fue creciendo dentro de la empresa. Al llegar a los 18 años, fue habilitado como socio y comenzó una etapa de expansión comercial.
La empresa llegó a contar con sucursales en General Cabrera, General Deheza y Las Perdices, además de dos locales en Hernando.
Pero las distintas circunstancias económicas del país también marcaron el rumbo de la empresa.
En la década del 90 la sociedad se disolvió y Nelter decidió continuar en el rubro textil, ya al frente de su propio emprendimiento.
Con el tiempo, la actividad quedó vinculada a Marengo Indumentaria, negocio que actualmente continúa junto a sus hijas.
La relación de Nelter con el trabajo comenzó incluso antes de llegar al comercio textil.
Su infancia estuvo atravesada por la necesidad. Contó que perdió a su padre cuando todavía no tenía tres años y que su madre se dedicaba a confeccionar ropa para sostener a la familia.
Junto con su hermano participaban de ese trabajo y, desde muy pequeños, aprendieron el valor del esfuerzo.
Entre los 8 y los 10 años comenzó además a realizar tareas de reparto. Por la mañana concurría a la escuela y por la tarde hacía repartos, incluso utilizando una jardinera tirada por caballos.
“Desde que empecé a caminar me tocó trabajar realmente”, recordó.
Aquella necesidad inicial terminó convirtiéndose en un oficio y, finalmente, en una profesión que lo acompañaría durante toda su vida.
A pesar de haber dedicado prácticamente toda su vida al comercio textil, Nelter reconoce que tenía otra pasión.
“Si hubiera escuchado lo que yo sentía, hubiera estado en el campo”, contó.
Desde chico disfrutaba especialmente de las actividades rurales y aprovechaba sus momentos libres para ir al campo de sus tíos.
La vida, sin embargo, lo llevó por otro camino.
“Me dio esto la vida y he tratado de hacerlo lo mejor posible”, resumió.
Durante sus 76 años de trayectoria, Nelter fue testigo de profundas transformaciones en el comercio textil.
Recuerda épocas de gran actividad comercial y otras mucho más difíciles. Y considera que el momento actual presenta desafíos particulares.
Entre los principales cambios menciona las nuevas formas de consumo, la competencia del comercio electrónico y las transformaciones en las temporadas y en la manera en que la gente compra ropa.
Según su mirada, hoy existen menos diferencias entre las temporadas tradicionales y los consumidores cuentan con muchas más alternativas a la hora de comprar.
“Ha cambiado completamente”, sostuvo.
Ante este escenario, reconoce que el futuro del negocio está cada vez más en manos de las nuevas generaciones de la familia.
Actualmente trabaja junto a sus hijas y acompaña el funcionamiento del comercio en la medida en que sus posibilidades se lo permiten.
La historia de Nelter también está ligada al deporte y particularmente al básquet.
Junto con su hermano integró distintos equipos de Recreativo, además de formar parte de seleccionados que participaron en competencias de nivel regional y provincial.
Recuerda especialmente una experiencia histórica: Recreativo fue campeón de la Liga y tuvo la posibilidad de participar en el primer campeonato provincial de básquet a nivel de clubes, disputado en Marcos Juárez.
En aquella oportunidad compartieron competencia con equipos que contaban con jugadores de gran nivel.
Son recuerdos, según reconoce, quedaron grabados a pesar de que en aquella época no era habitual registrar fotográficamente todos esos acontecimientos.
A lo largo de más de siete décadas en el comercio, Nelter estima que alrededor de 870 personas pasaron por los distintos equipos de trabajo con los que compartió su actividad.
Y muchas de esas relaciones permanecieron a través del tiempo.
Recientemente tuvo la posibilidad de reencontrarse con antiguas compañeras de trabajo de cuatro y cinco décadas atrás.
Fue una reunión cargada de recuerdos y anécdotas.
“Pasamos una noche hermosa, contando historias de tantos años”, relató.
UNA HISTORIA QUE CONTINÚA
A los 76 años de actividad en el rubro textil, Nelter Marengo puede mirar hacia atrás y reconocer una vida marcada por el trabajo, el comercio, el deporte, las relaciones humanas y, fundamentalmente, por Hernando.
Comenzó como cadete a los 10 años en el mismo lugar donde hoy continúa vinculado a la actividad.
Atravesó expansiones comerciales, crisis económicas, cambios en los hábitos de consumo, nuevas generaciones de clientes y transformaciones tecnológicas.
Hoy, mientras sus hijas toman cada vez más responsabilidades en el negocio familiar, Nelter continúa acompañando.
Una trayectoria de 76 años en el mismo rubro y en la misma ciudad, que forma parte también de la memoria comercial de Hernando.
“Estoy muy contento por lo vivido y muy agradecido”, expresó al cerrar la entrevista con RH1.


