Uno de los principales factores que está condicionando el avance de las máquinas es la persistencia de elevados niveles de humedad ambiental y de humedad en el grano.
Esta situación afecta especialmente a los lotes de maíz tardío y de segunda, que todavía permanecen en pie y requieren condiciones adecuadas para poder avanzar con la cosecha.
De esta manera, la campaña 2025/26 se encamina hacia su cierre con una producción maicera excepcional, aunque con un ritmo de trilla más lento de lo esperado en el tramo final.
Córdoba vuelve a mostrar así el peso estratégico del maíz dentro de su producción agrícola, con una cosecha que se acerca a los 26 millones de toneladas, pero cuyo cierre deberá esperar a que mejoren las condiciones de humedad.
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Informe N 857 – Córdoba – Agosto – Estivales




