La primera pregunta fue directa: ¿volverá a ser candidato a intendente?
Bianchini respondió que considera prematuro hablar de elecciones cuando todavía resta un importante tramo de gestión por delante.
Recordó que meses atrás ya había señalado que discutir candidaturas antes de tiempo representaba una falta de respeto hacia la ciudadanía y sostuvo que mantiene exactamente la misma postura.
"No tengo nada definido todavía."
Lejos de cerrar la puerta a una nueva postulación, el intendente eligió mantener la incógnita.
Explicó que hoy toda su atención está puesta en administrar el municipio y finalizar los proyectos que se encuentran en marcha.
Durante la entrevista insistió varias veces en que la gestión continúa atravesando un período delicado desde el punto de vista económico.
Por ese motivo considera que anticipar una discusión electoral sería desviar el foco de los problemas cotidianos.
"Estoy enfocado en el gobierno."
Incluso utilizó una metáfora médica para describir el momento que vive la Municipalidad.
"Que respiremos un poquito mejor no quiere decir que hayamos salido de terapia intensiva."
Con esa definición buscó transmitir que, aunque las cuentas municipales comenzaron a estabilizarse, todavía existen numerosas dificultades que requieren toda la atención del Ejecutivo.
Uno de los pasajes más contundentes de la entrevista llegó cuando fue consultado específicamente por el legislador provincial Gustavo Bottasso.
La respuesta fue breve y categórica.
"Ninguna."
Ante la repregunta del periodista, amplió el concepto.
"No tengo relación con Gustavo."
Y aclaró inmediatamente que esa situación tampoco implica un enfrentamiento político.
"Ni mala ni buena."
De esa manera descartó tanto una relación de trabajo permanente como la existencia de un conflicto abierto entre ambos dirigentes radicales.
La conversación avanzó luego sobre la posibilidad de una futura competencia interna dentro de la UCR.
Consultado sobre si estaría dispuesto a enfrentar a Bottasso en una eventual elección partidaria, el intendente evitó ingresar en ese escenario.
Prefirió responder desde otro lugar.
Explicó que aún no resolvió si buscará la reelección y que, por lo tanto, considera prematuro hablar de posibles adversarios.
Durante ese intercambio también negó sentirse condicionado por el partido.
"Me quieren meter presión, pero yo no la siento."
Con esa frase dio a entender que existen dirigentes interesados en acelerar definiciones políticas, aunque aseguró que no permitirá que otros marquen los tiempos de su decisión.
Si hubo una frase que resumió su posición frente al futuro político fue la que pronunció al hablar sobre las presiones partidarias.
"Las decisiones las voy a tomar yo."
Bianchini sostuvo que la experiencia de haber gobernado en un contexto económico tan complejo le enseñó que cada decisión debe adoptarse en el momento adecuado.
Por eso afirmó que será él quien determine si competirá nuevamente por la Intendencia y también cuándo convocará a las próximas elecciones municipales.
Según explicó, antes de pensar en candidaturas quiere avanzar con un conjunto de proyectos que considera fundamentales para la ciudad durante los próximos meses.
El intendente reiteró que de aquí a fin de año la prioridad será concretar el plan de obras públicas y continuar consolidando el orden económico alcanzado por la Municipalidad.
Sostuvo que la discusión electoral llegará en su momento, pero insistió en que todavía no forma parte de sus preocupaciones diarias.
"No me quita el sueño."
Su mensaje fue claro: antes que definir candidaturas, pretende mostrar resultados de gestión.
Aunque evitó realizar anuncios, las declaraciones de Bianchini dejaron varios elementos de análisis.
Por un lado, confirmó que actualmente no mantiene relación política con Gustavo Bottasso.
Por otro, rechazó cualquier presión interna dentro del radicalismo y dejó en claro que la definición sobre una eventual candidatura dependerá exclusivamente de él.
Con casi un año por delante de gestión, el jefe comunal eligió no acelerar los tiempos políticos, aunque tampoco descartó la posibilidad de buscar un nuevo mandato cuando llegue el momento de tomar esa decisión.




