Peirone aseguró que en distintas oportunidades recibió información informal respecto de gestiones que se realizan desde localidades del departamento.
Según relató, algunos intendentes le habrían manifestado, de manera reservada, que cuando existe participación directa del legislador en determinadas gestiones, la concreción de los proyectos podría resultar más difícil.
“Esto es, de verdad, una cuestión que no termino de entender”, expresó.
El legislador señaló que esta situación lo coloca en una posición incómoda porque, según explicó, en algunos casos prefiere no intervenir directamente para evitar que una gestión que busca ayudar a una localidad termine generando dificultades adicionales.
“Yo sé que en lugar de resolverles, lo que les voy a hacer es complicar las situaciones”, manifestó.
Peirone contrastó esta situación con lo que, según su visión, ocurría décadas atrás, cuando los representantes departamentales tenían un rol de articulación política independientemente del color partidario del gobierno de turno.
Recordó particularmente el funcionamiento que atribuía a la representación departamental de años anteriores y sostuvo que el legislador era recibido y podía gestionar soluciones aun cuando perteneciera a otro espacio político.
El legislador consideró que esta situación dificulta particularmente su tarea de representación en Tercero Arriba.
“Es difícil ser el legislador de la oposición, por lo menos en este departamento”, afirmó.
Aclaró que su intención es evitar que las diferencias políticas terminen afectando las relaciones institucionales con intendentes y gobiernos locales.
Consultado sobre el futuro político de Juntos por el Cambio y el escenario provincial, Peirone señaló que actualmente existen conversaciones y análisis dentro de la oposición, pero que todavía no está definido cómo quedará conformado el espacio electoral.
El legislador indicó que participa de las discusiones a nivel provincial y que existen diferentes intereses y posiciones que todavía deben resolverse.
Peirone planteó la necesidad de construir una alternativa política para Córdoba y sostuvo que, desde su espacio, se trabaja en conversaciones con distintos sectores.
También se refirió a la relación con el Gobierno nacional y marcó que existen coincidencias y diferencias.
“En cosas coincidimos, en cosas no”, señaló, al explicar que la relación no implica necesariamente ser socios de un mismo proyecto político.
Según expresó, la posición que sostiene es acompañar aquellas medidas que considera positivas y cuestionar las que no comparte.
En el tramo político de la entrevista, Peirone fue crítico de la conducción provincial y sostuvo que Córdoba necesita un cambio en su esquema político.
Planteó que son casi tres décadas de gobiernos del mismo signo político y calificó al actual gobierno como “agotado”, además de cuestionar lo que definió como una concentración del poder estatal.
Estas expresiones corresponden a la posición política manifestada por el legislador durante la entrevista.
Peirone sostuvo que el objetivo debería ser construir una alternativa basada, según sus palabras, en “mucha dignidad” y “mucha decencia”, con énfasis en el cuidado de los recursos públicos.
También cuestionó el destino de recursos públicos hacia publicidad y otros gastos que, desde su perspectiva, no serían prioritarios.
De cara al futuro, Peirone señaló que todavía existen conversaciones abiertas y que no está definido el formato que tendrá la propuesta opositora.
Su planteo apunta a construir un espacio que pueda presentarse como una alternativa política para la provincia, aunque reconoció que todavía existen discusiones internas y diferentes intereses que deberán resolverse.
El legislador sostuvo que el desafío es avanzar hacia un proyecto que tenga como eje la administración de los recursos públicos y la búsqueda de soluciones para los problemas de los cordobeses.



