Bertero explicó que el programa surge a partir de un convenio firmado entre la OEA y el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, que se suma a otras provincias argentinas que ya implementan este sistema.
Tras una etapa piloto en ciudades de mayor tamaño, el proyecto comenzó a extenderse a localidades más pequeñas. En el departamento Tercero Arriba fueron seleccionadas Pampayasta Sud, Las Isletillas, General Fotheringham y Almafuerte.
En el caso de Pampayasta Sud, el proceso incluyó tres instancias. La primera fue una asamblea informativa abierta a toda la comunidad, seguida por una asamblea de selección donde los propios vecinos eligieron a quienes desempeñarán la función de facilitadores judiciales.
“Son personas que ya vienen trabajando por la comunidad y ahora tendrán formalmente el rol de facilitadores judiciales”, explicó la jueza.
La magistrada señaló que los facilitadores actuarán como colaboradores voluntarios y serán un puente entre los vecinos y el Juzgado de Paz.
“Cuando un vecino presente una problemática, el facilitador será el nexo entre esa persona y la jueza de paz para encontrar una solución rápida y cercana”, indicó.
Aclaró además que la incorporación de los facilitadores no implica una reducción de tareas para el juzgado, sino una ampliación de la capacidad de llegada a los sectores más vulnerables.
“No es que el juez de paz va a tener menos trabajo. Es una herramienta para llegar a quienes muchas veces no se acercan al juzgado y necesitan una respuesta”, sostuvo.
Durante la entrevista, Bertero destacó la evolución que han tenido los juzgados de paz en los últimos años, ampliando notablemente sus funciones.
“Hoy el trabajo del juzgado va mucho más allá de certificar una firma. Ayudamos con trámites de Ciudadano Digital, turnos de ANSES, gestiones de PAMI y muchas otras cuestiones que hacen a la vida cotidiana de los vecinos”, explicó.
En ese sentido, valoró que los facilitadores judiciales permitirán extender aún más la presencia territorial de la justicia.
“Es como tener más ojos y más oídos dentro de la comunidad”, señaló.
La jueza de paz remarcó que muchas situaciones pueden resolverse a través del diálogo y la mediación antes de llegar a instancias judiciales más complejas.
Como ejemplo, relató que recientemente logró reincorporar a dos adolescentes al sistema educativo luego de mantener distintas conversaciones con las familias y las autoridades escolares.
“La semana pasada mediamos varias veces y este lunes la directora me confirmó que ambos jóvenes volvieron a la escuela secundaria. Es una enorme satisfacción”, expresó.
Según explicó, el conocimiento cercano de las realidades locales permite abordar muchos conflictos de manera más efectiva.
“En los pueblos conocemos a nuestros vecinos. A veces una llamada telefónica, un mensaje o una visita permiten resolver situaciones que de otra manera terminarían escalando”, afirmó.
Bertero también destacó el compromiso que implica ejercer la función de jueza de paz y la necesidad de mantenerse en constante capacitación.
“Somos jueces de paz las 24 horas. Puede surgir una situación urgente en cualquier momento y hay que estar disponibles”, señaló.
Además, adelantó que los nuevos facilitadores recibirán capacitación permanente y contarán con el acompañamiento del Juzgado de Paz para desarrollar su tarea.
“Creo profundamente en este proyecto y estoy convencida de que va a funcionar. Más adelante podremos evaluar juntos los resultados, pero estoy segura de que será una herramienta muy valiosa para la comunidad”, concluyó.



