El cáncer de piel es uno de los tipos de cáncer más frecuentes. Puede desarrollarse por el crecimiento anormal de células de la piel y, en muchos casos, está relacionado con la exposición a la radiación ultravioleta (UV), tanto del sol como de fuentes artificiales.
Entre sus principales variantes se encuentran los carcinomas basocelular y espinocelular, y el melanoma. Este último es menos frecuente, pero puede ser más agresivo y tiene mayor capacidad de propagarse a otros órganos si no se detecta a tiempo.
De acuerdo con información difundida en 2026 por organismos y entidades vinculadas a la prevención, en Argentina se diagnostican más de 1.600 nuevos casos de melanoma por año. Se trata de una de las formas más peligrosas de esta enfermedad, por lo que la detección temprana resulta fundamental.
El Ministerio de Salud de la Nación recomienda consultar ante la aparición de lesiones nuevas que crecen o cambian, heridas que no cicatrizan, lunares que modifican su forma, tamaño o color, o manchas diferentes al resto de la piel.
En la provincia también existen antecedentes que muestran la importancia de los controles. Un informe del Registro Provincial de Tumores de Córdoba, con datos correspondientes al período 2004-2013, registró casos de melanoma y de cáncer de piel no melanoma, aunque se trata de estadísticas históricas que no deben interpretarse como cifras actuales.
Por otra parte, durante la Campaña Nacional de Prevención del Cáncer de Piel de 2022, un relevamiento de la Sociedad Argentina de Dermatología informó que, entre los participantes examinados en Córdoba, se observaron lesiones sospechosas en 101 de 254 personas controladas, equivalente al 39,76%. Este dato corresponde a los resultados de aquella campaña y no representa la incidencia de cáncer de piel en toda la población provincial ni significa que todas esas lesiones fueran cáncer.
La información permite dimensionar la importancia de facilitar el acceso a controles y consultas dermatológicas, especialmente ante cambios en la piel.
Los especialistas recomiendan adoptar hábitos de cuidado durante todo el año:
Evitar la exposición directa al sol en las horas de mayor intensidad, especialmente entre las 10 y las 16.
Utilizar protector solar de amplio espectro, FPS 30 o superior, y renovarlo según las indicaciones del producto.
Usar sombreros, ropa adecuada y anteojos con protección UV.
Evitar las camas solares.
Observar periódicamente la piel y consultar ante cualquier lunar o lesión que cambie.
Realizar controles dermatológicos periódicos, de acuerdo con la recomendación profesional.
Una herramienta para observar los lunares es la regla ABCDE: asimetría, bordes irregulares, cambios de color, diámetro y evolución. Si se advierte alguna de estas señales, es importante consultar con un profesional.
La campaña de LALCEC Hernando busca acercar esa posibilidad a la comunidad. Prevenir es cuidar la salud: un control a tiempo puede marcar la diferencia.




