La iniciativa fue realizada por el periodista Gustavo Herranz, de RH1 Radio Integración, a partir de la investigación y recopilación de antecedentes históricos relacionados con la vida de María Eugenia, su secuestro y posterior asesinato. La propuesta fue presentada para su tratamiento ante el cuerpo legislativo local y finalmente recibió el acompañamiento unánime de los concejales.
La resolución se fundamenta en documentación histórica obrante en el Archivo Provincial de la Memoria de Córdoba, antecedentes judiciales y distintas acciones de reconocimiento y preservación de la memoria desarrolladas por instituciones educativas, culturales y de derechos humanos.
María Eugenia Irazuzta nació en Hernando el 24 de diciembre de 1947. Era la menor de seis hermanos y formó parte de una familia vinculada laboralmente a un taller de cerámica.
Según los antecedentes incorporados a la resolución, trabajó junto a su familia en ese emprendimiento y posteriormente continuó sus estudios en la Universidad Nacional de Córdoba.
En 1970 ingresó al Profesorado de Inglés de la Universidad Nacional de Córdoba. En noviembre de 1975, pocos meses antes del golpe de Estado, se encontraba cursando el tercer año de esa carrera.
La documentación recuperada permite reconstruir así una historia que va más allá de las circunstancias de su muerte: la de una joven nacida en Hernando, integrante de una familia local, trabajadora y estudiante universitaria.
El 24 de abril de 1976, apenas un mes después del golpe de Estado ocurrido el 24 de marzo, María Eugenia Irazuzta fue secuestrada en la ciudad de Córdoba.
Fue trasladada al Departamento 2 de Informaciones de la Policía de Córdoba, conocido como D2, uno de los centros vinculados con la represión ilegal durante la última dictadura, donde permaneció privada ilegítimamente de su libertad.
Seis días después de su secuestro, el 30 de abril de 1976, fue asesinada en dependencias del D2 junto a Eduardo Daniel Bártoli y Víctor Hugo Chiavarini.
Los antecedentes históricos y judiciales permitieron reconstruir las condiciones de cautiverio, tortura y asesinato a las que fueron sometidas las víctimas. La resolución también señala que los hechos en los cuales intervino el Estado argentino fueron probados en el proceso judicial llevado adelante por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 1 de Córdoba, en la causa Nº 172/09 y M 13/09 (UP1).
El Archivo Provincial de la Memoria de Córdoba registra a María Eugenia Irazuzta entre las víctimas del terrorismo de Estado y conserva documentación vinculada con su historia. A su vez, la Facultad de Lenguas de la Universidad Nacional de Córdoba y el propio Archivo Provincial de la Memoria han desarrollado acciones de homenaje y recuperación de su trayectoria junto a la de otros estudiantes víctimas del terrorismo de Estado.
Uno de los aspectos destacados en los fundamentos de la resolución es la necesidad de recuperar a María Eugenia no solamente a partir de las circunstancias de su muerte, sino también desde su historia personal.
La documentación y las distintas expresiones culturales y de memoria permitieron reconstruir aspectos de su vida como estudiante, trabajadora, hija, hermana y amiga.
En ese sentido, el Concejo Deliberante consideró que, a 50 años de su asesinato, resulta necesario que Hernando incorpore a su memoria institucional el conocimiento de que una persona nacida en esta comunidad fue víctima del terrorismo de Estado.
La resolución establece además que este reconocimiento no implica una valoración partidaria de las ideas políticas o de la militancia de María Eugenia Irazuzta, sino que busca preservar un hecho histórico documentado y reconocer su condición de víctima.
El texto destaca también que conocer la historia local constituye una herramienta fundamental para fortalecer la memoria colectiva y transmitir a las nuevas generaciones los acontecimientos que atravesaron a la sociedad.
El artículo primero de la resolución establece formalmente el reconocimiento de María Eugenia Irazuzta como víctima del terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico-militar argentina, consignando su nacimiento en Hernando, su secuestro el 24 de abril de 1976 y su asesinato seis días después en dependencias del D2.
El segundo artículo dispone incorporar su historia de vida a la memoria histórica de Hernando, haciendo especial referencia a su condición de hija, hermana, trabajadora, estudiante universitaria y joven nacida y vinculada a la comunidad.
Pero la resolución contiene además un dato de particular relevancia para la historia local.
El Concejo Deliberante deja constancia de que, conforme a la documentación histórica consultada que dio origen a la iniciativa, María Eugenia Irazuzta es la primera persona nacida en Hernando identificada en esa investigación como víctima asesinada durante el período comprendido entre 1976 y 1983.
La propia norma aclara que esta afirmación se realiza sin perjuicio de futuras investigaciones o de la aparición de nuevos antecedentes documentales.
La decisión del Concejo Deliberante no se limita al reconocimiento simbólico. La resolución expresa el compromiso del cuerpo legislativo con la preservación de la memoria histórica, la búsqueda de la verdad y el respeto irrestricto de los derechos humanos.
Asimismo, se sugiere al Departamento Ejecutivo Municipal evaluar la realización de una acción permanente de reconocimiento y memoria en homenaje a María Eugenia.
Entre las posibilidades mencionadas se encuentran la colocación de una placa, la incorporación de una reseña histórica en un espacio público o institucional, o cualquier otra iniciativa que permita mantener viva su memoria y dar a conocer su historia a la comunidad.
La resolución también invita a las instituciones educativas, culturales, sociales y comunitarias de Hernando a participar de futuras acciones destinadas a difundir y preservar la memoria vinculada con su historia.
Finalmente, se establece el envío de una copia de la resolución a los familiares de María Eugenia Irazuzta, al Archivo Provincial de la Memoria de Córdoba y a la Universidad Nacional de Córdoba, como expresión del reconocimiento institucional de la ciudad de Hernando.
La aprobación unánime de esta resolución representa un paso para recuperar una parte de la historia de Hernando que permaneció durante décadas vinculada principalmente a los archivos y a la investigación histórica.
María Eugenia Irazuzta nació en esta ciudad, creció en el seno de una familia local, trabajó, estudió y construyó aquí parte de su historia personal. Su vida fue interrumpida violentamente cuando tenía apenas 28 años.
Ahora, su nombre queda incorporado formalmente a la memoria institucional de Hernando.
La iniciativa impulsada por Gustavo Herranz desde RH1 permitió llevar al ámbito del Concejo Deliberante una historia respaldada por documentación histórica y judicial, y el voto unánime de los representantes de la ciudad convirtió ese reconocimiento en una decisión institucional.
A cinco décadas de aquellos hechos, Hernando reconoce a una de sus hijas y asume el compromiso de que su historia sea conocida por las nuevas generaciones.



