La decisión quedó establecida mediante la Ordenanza N.º 31/26, promulgada por el Decreto N.º 134/26, sancionada por el Concejo Deliberante el 17 de junio de 2026. La norma establece que el cambio de denominación tiene como objetivo honrar y perpetuar la memoria de los soldados hernandenses caídos en la Guerra de Malvinas, reconociendo su valor, sacrificio y compromiso con la Nación Argentina.
La obra comprendió una intervención integral sobre los aproximadamente 50 metros cuadrados del Salón Blanco.
Entre las tareas realizadas se incluyeron la recuperación del piso de parquet de madera, renovación y pintura de muros, ejecución de un nuevo cielo raso suspendido, puesta en valor de las aberturas y renovación de la puerta principal.
También se incorporó un nuevo sistema de iluminación general y focalizada, destinado a resaltar distintos sectores y elementos institucionales y conmemorativos.
Las ventanas hacia la vía pública fueron recuperadas para favorecer la iluminación y ventilación natural, mientras que se incorporaron elementos que permiten adaptar el espacio a diferentes configuraciones y actividades.
Uno de los aspectos centrales de la renovación fue la jerarquización de dos sectores vinculados con la identidad y la memoria de Hernando: el espacio permanente de homenaje a los héroes de Malvinas (una ilustración en lápiz de los rostros realizados por la artista plástica Camila Ramello) y la galería donde se encuentran los retratos de quienes ejercieron la intendencia municipal.
La intervención también alcanzó el hall de ingreso de la Municipalidad, de aproximadamente 14 metros cuadrados, que fue remodelado para mejorar la circulación, la accesibilidad y la imagen institucional. Allí se incorporó además una galería cultural destinada a exhibir obras de artistas locales.
El proyecto estuvo a cargo de los arquitectos Cecilia Cabral y Guillermo Casseaux.
La nueva denominación incorpora los nombres de Horacio Lorenzo Giraudo y Fabricio Edgar Carrascul, dos jóvenes de Hernando que perdieron la vida durante la Guerra de Malvinas.
Ambos integraron el Regimiento de Infantería 25 y murieron durante los combates desarrollados en Darwin, Pradera del Ganso, el 28 de mayo de 1982.
Giraudo había nacido en Hernando el 31 de enero de 1963 y falleció en combate durante la defensa de las Islas Malvinas.
Carrascul, nacido el 29 de diciembre de 1963, tuvo una destacada actuación durante el combate y recibió de manera póstuma la Medalla de la Nación Argentina al Valor en Combate, por haber asumido la dirección de las comunicaciones y del fuego de artillería luego de que sus superiores fueran abatidos.
La ordenanza destaca que ambos, con apenas 18 y 19 años, representan valores de entrega, coraje, compromiso y amor por la Nación.
La normativa también dispone la colocación de una placa conmemorativa en un lugar visible del recinto.
Durante el acto también se reconoció al exintendente Sergio Coser, cuyos períodos al frente del municipio fueron 2003-2007 y 2007-2011.
Al hacer uso de la palabra, Coser destacó el valor histórico del Salón Blanco y agradeció a las actuales autoridades municipales por recuperar el espacio.
Recordó que allí se desarrollaron discusiones, firmas de contratos, recepciones de autoridades nacionales y provinciales y distintas actividades que fueron dejando huella en la vida de la ciudad.
También felicitó al Concejo Deliberante por la ordenanza que institucionaliza la nueva denominación y valoró la recuperación edilicia del recinto.
Para Coser, el Salón Blanco representa historia e identidad de Hernando, por lo que consideró especialmente significativo que haya sido recuperado y jerarquizado.
El intendente municipal Ricardo Bianchini también puso el acento en la historia que guarda el recinto.
Durante su discurso recordó que se trata de un espacio con 88 años de historia, construido en 1938, y explicó que el paso del tiempo había generado un deterioro que hacía necesaria una restauración integral. El proceso demandó más de un año de trabajo.
Bianchini definió al Salón Blanco como “el living del pueblo”, estableciendo una comparación con la Plaza San Martín, a la que identificó como el jardín de la ciudad.
Según explicó, en este lugar se debatieron ideas, se tomaron decisiones, se recibieron autoridades y se realizaron conferencias. También recordó que el salón fue escenario de casamientos y, en otros momentos, de despedidas y homenajes a vecinos y dirigentes de la ciudad.
“Este salón guarda la historia”, sostuvo el intendente al referirse a la galería de exintendentes que forma parte del renovado espacio.
Bianchini explicó que la decisión de colocar los nombres de Giraudo y Carrascul surgió luego de conversaciones con el equipo de gobierno y los concejales.
El objetivo fue sumar un nuevo reconocimiento de toda la comunidad a los dos héroes hernandenses que dieron su vida durante la Guerra de Malvinas.
A partir de ahora, cada actividad, ceremonia, reconocimiento o encuentro institucional que se realice en este espacio tendrá como marco un nombre que busca mantener viva esa memoria.
El intendente cerró sus palabras pidiendo a Dios y a la Virgen que bendigan a Horacio y Fabricio, a sus familias y a los veteranos que representaron al país defendiendo la soberanía nacional.
De esta manera, Hernando recuperó y renovó uno de sus espacios institucionales más tradicionales y, al mismo tiempo, incorporó de manera permanente la memoria de Horacio Lorenzo Giraudo y Fabricio Edgar Carrascul a uno de los lugares donde se escribe cotidianamente parte de la historia de la ciudad.
El Salón Blanco Municipal “Héroes de Malvinas” queda así como un espacio renovado, pero también como un lugar de memoria, identidad y encuentro para las generaciones presentes y futuras.




