Para evaluar los resultados, los estudiantes diseñaron parcelas experimentales con diferentes tratamientos: una parcela testigo, otra con biocarbón, una tercera con bioinsumos y una cuarta que combina ambas tecnologías. Además, realizaron análisis previos del suelo para medir la evolución de los nutrientes y otros indicadores.
La docente explicó que la iniciativa busca contribuir a la recuperación de suelos que han sufrido un importante desgaste por el uso intensivo de la actividad agrícola.
"Sabemos que los suelos necesitan recuperar materia orgánica, humedad y porosidad. Nuestro objetivo es aportar herramientas sustentables que ayuden a mejorar esas condiciones", señaló.
Además de los trabajos vinculados al suelo, los estudiantes avanzan en la elaboración de bálsamos naturales a partir de especies aromáticas que crecen en la región.
El proyecto contempla el aprovechamiento de lavanda, menta, romero, peperina, burrito y otras plantas locales para la obtención de principios activos destinados a productos de uso terapéutico y relajante.
Según explicó Carabello, los bálsamos presentan ventajas frente a las cremas tradicionales, ya que no requieren agua ni conservantes, permitiendo conservar de manera más natural las propiedades de los aceites esenciales extraídos de las plantas.
La docente sostuvo que todos los proyectos tienen una fuerte orientación hacia la comunidad y buscan generar oportunidades de desarrollo local a futuro.
"La idea es que estos conocimientos puedan socializarse y, eventualmente, convertirse en emprendimientos cooperativos o comunitarios que aporten valor agregado y soluciones concretas", expresó.
Los trabajos serán exhibidos durante la próxima Feria de Ciencias de Punta del Agua, donde vecinos y visitantes podrán conocer de cerca las investigaciones y producciones desarrolladas por los estudiantes.


