Una familia de Hernando fue víctima de un robo el pasado sábado por la noche en Barrio Alberdi, en un hecho que genera preocupación por la modalidad empleada por los delincuentes y por las sospechas de que habrían realizado tareas de observación previas sobre la vivienda. Según pudo conocer RH1, el episodio ocurrió entre las 20:15 y las 20:45 horas, cuando el matrimonio y sus tres hijos se ausentaron del domicilio por apenas media hora. Al regresar, encontraron la casa revuelta y descubrieron que desconocidos habían ingresado para cometer el ilícito. De acuerdo con el relato de la familia damnificada, los autores del robo accedieron por el frente de la propiedad. Tras ingresar a un patio, forzaron una puerta corrediza y luego una ventana que les permitió llegar hasta el dormitorio principal, donde se concentró la búsqueda de objetos de valor. Los delincuentes se llevaron joyas, recuerdos familiares de gran valor afectivo y un teléfono celular. Además, revolvieron cajones, placares y distintos espacios de la habitación, dejando una profunda sensación de vulnerabilidad entre los propietarios.
La denuncia fue realizada el mismo día del hecho y posteriormente completada conforme al procedimiento policial. Sin embargo, hasta el momento no se han dado a conocer oficialmente avances en la investigación.
La familia solicitó preservar su identidad, aunque expresó su preocupación por la posibilidad de que los delincuentes hubieran estado vigilando sus movimientos. Vecinos del sector recordaron haber observado días antes la presencia de personas desconocidas recorriendo la zona, una situación que, tras lo ocurrido, adquiere otra relevancia.
Otro dato que surge de los testimonios recogidos es que durante el mismo fin de semana se habría registrado un hecho de características similares en otro sector de la ciudad, lo que alimenta la hipótesis de que podría tratarse de un mismo grupo delictivo actuando en Hernando.
Desde distintos sectores se insiste en la importancia de reforzar las medidas preventivas y alertar a las autoridades ante movimientos o personas sospechosas, especialmente durante fines de semana largos o momentos en los que las viviendas permanecen desocupadas.