La creación del Himno se produjo en un contexto histórico marcado por los movimientos revolucionarios iniciados con la Revolución de Mayo de 1810 y por el creciente sentimiento independentista que comenzaba a consolidarse en el territorio.
La Asamblea del Año XIII consideró necesario contar con una canción representativa que fortaleciera el espíritu patriótico del pueblo y acompañara el proceso político y militar que se estaba desarrollando en el Río de la Plata.
La letra original tenía un tono marcadamente revolucionario y antiespañol, reflejando el clima de la época y el deseo de emancipación de las colonias americanas.
Con el paso del tiempo, y especialmente para favorecer las relaciones diplomáticas con España, algunas estrofas dejaron de interpretarse oficialmente. Actualmente, en actos públicos y escolares se canta solamente una parte reducida de la versión original.
El Himno Nacional Argentino es, junto con la Bandera y el Escudo, uno de los símbolos patrios oficiales de la República Argentina.
A lo largo de más de dos siglos, su interpretación ha acompañado momentos históricos, actos escolares, ceremonias oficiales y acontecimientos deportivos internacionales, convirtiéndose en una de las expresiones más representativas de la identidad nacional.
Cada año, el 11 de mayo invita a reflexionar sobre la importancia de los símbolos patrios y sobre el valor histórico y cultural que posee el Himno para generaciones de argentinos.
En distintos puntos del país, escuelas, instituciones y organismos públicos realizaron este lunes actividades alusivas para recordar la fecha y rendir homenaje a una de las piezas musicales más emblemáticas de la historia argentina.




