Galoppo calificó la situación actual como un "estado de descuido o de abandono" y solicitó el cese de las dilaciones que afectan la salud y la vida de los beneficiarios. Durante la reunión, el funcionario nacional reconoció las falencias en el sistema de gestión de casos, prestaciones, provisión de insumos y en los pagos, que —según expresó— se encuentran en proceso de regularización.
En este marco, uno de los principales reclamos estuvo vinculado a la demora en la entrega de medicamentos de alto costo —tanto oncológicos como los destinados a enfermedades poco frecuentes— y a las dificultades en la gestión de estos tratamientos. Ante este planteo, Vilches sostuvo que: “es cierto que tuvieron un período de atraso producto de un montón de cuestiones vinculadas a la auditoría iniciada y procedimientos que no se realizaban correctamente; y eso es todo responsabilidad nuestra”.
Carlos Galoppo fue determinante al señalar el impacto de estas demoras en la vida cotidiana de las personas: "Esa palabra 'demora' me hace percibir a un discapacitado esperando algo: una silla, un tratamiento o un remedio... Pido que podamos hacer más rápido el proceso para que ese paciente no quede atrapado entre la burocracia del Estado y el dolor de la familia".
Otro de los puntos abordados fue el funcionamiento del programa “Incluir Salud”. La Defensoría del Pueblo gestiona a diario consultas relacionadas a la tardanza de autorizaciones en materia de prestaciones médicas (medicamentos o insumos) o prestaciones de rehabilitación (en centros de rehabilitación o centros de día); en algunos casos las demoras llegan a un año. Consultado sobre esta situación, el Secretario Nacional comentó que se deben a la disolución de la (Agencia Nacional de Discapacidad) y la creación de la Secretaría Nacional de Discapacidad, lo que generó una nueva forma de administración dependiente del Ministerio de Salud y cambios en los procedimientos. Agregó también que parte de los extensos plazos en las autorizaciones se vinculan con la falta de información médica o estudios complementarios en los expedientes remitidos por las provincias.
En relación con otras problemáticas planteadas, Carlos Galoppo expuso la falta de insumos esenciales, como prótesis y sillas de ruedas. Al respecto, Vilches explicó que esta situación se ve afectada por procesos licitatorios que, en muchos casos, quedan desiertos debido a la falta de oferentes o a la complejidad técnica de los requerimientos.
En el plano administrativo, el Secretario Nacional de Discapacidad reconoció tardanzas operativas derivadas de un proceso de auditoría integral iniciado al comienzo de su gestión, orientado a revisar procedimientos y detectar posibles irregularidades. No obstante, aseguró que los pagos a prestadores —como centros de día y de rehabilitación— correspondientes al último trimestre del año pasado se encuentran en proceso de normalización.
Además, desde la Defensoría del Pueblo se transmitió la preocupación de numerosas personas ante la suspensión masiva de pensiones en 2025. En este sentido, Vilches afirmó: "Nadie va a perder una pensión si no está correctamente analizado cada caso". En el marco legal, el Defensor Adjunto también advirtió que la falta de respuestas está empujando a la gente a presentar amparos de forma masiva ante la desesperación por tratamientos oncológicos y de enfermedades poco frecuentes. Sobre esto, desde Discapacidad expresaron que los amparos retrasan aún más los trámites y que entran en un proceso más extenso aún por la burocratización del amparo en sí.
La falta de información y comunicación constituyen un problema central: las personas no reciben correctamente notificaciones de gran importancia debido a datos incorrectos, domicilios desactualizados, calles públicas o parajes difíciles de encontrar. Frente a esto el Secretario de Discapacidad explicó que para evitar este tipo de problemas van a implementar el correo electrónico donde los beneficiarios recibirán notificaciones.
En relación con los convenios y la modernización de los procesos, las autoridades nacionales plantearon la necesidad de avanzar en la digitalización de los acuerdos con instituciones prestadoras, muchos de los cuales tienen más de 20 años de antigüedad, se encuentran vencidos o en formato papel, lo que dificulta la actualización de cupos y prestaciones.
Galoppo cerró el encuentro advirtiendo que la Defensoría no será un espectador pasivo: "Lo hago porque creo que es una necesidad urgente tratar de resolver este estado de descuido". Por su parte, Vilches prometió normalizar los pagos y la entrega de medicamentos en el próximo mes, aunque reconoció que el proceso en el Estado es "lamentablemente lento".