"Mucha gente no entiende cómo uno puede trabajar de forma voluntaria. Yo siempre digo que así como a otros les gusta ir al club o jugar a las bochas, a nosotros nos gusta ser bomberos", afirmó.
A lo largo de casi cuatro décadas participó en innumerables intervenciones, desde accidentes de tránsito hasta incendios de gran magnitud. Entre los recuerdos más fuertes aparecen las emergencias complejas, aunque también destaca los momentos compartidos con sus compañeros.
"En nuestra época no teníamos los recursos ni los elementos que existen hoy. Salíamos con lo que había y tratábamos de hacer lo mejor posible", recordó.
También resaltó la evolución que experimentó la institución en materia de capacitación y profesionalización.
"Hoy los chicos tienen acceso a una formación excelente. Hay médicos, bioquímicos, psicólogos y especialistas que fortalecen el trabajo diario. El nivel ha crecido muchísimo", señaló.
Uno de los aspectos que más valoró durante la entrevista fue el sentido de equipo que caracteriza al cuartel.
"Muchas de las cosas que logramos fueron porque siempre tiramos todos para el mismo lado. Eso hace que hasta los trabajos más difíciles se vuelvan más fáciles", sostuvo.
EL RESPALDO DE LA FAMILIA
Grosso aseguró que detrás de cada bombero existe una familia que acompaña y sostiene.
"Mi señora fue el pilar fundamental. Hubo momentos en los que estuve muchos días fuera de casa, como durante los incendios en Bariloche en 1997, cuando mi hijo todavía era un bebé. Sin el apoyo de la familia sería imposible", afirmó.
También destacó el orgullo que siente su entorno por el camino recorrido y el acompañamiento constante que recibió durante todos estos años.
EL LEGADO DE JOSÉ MACÍAS
Durante la charla dedicó un reconocimiento especial a José Macías, con quien compartió gran parte de su trayectoria dentro de la institución.
"Es mi guía y uno de mis grandes amigos. Dejó la vida por Bomberos y es una persona que muchos deberían tomar como ejemplo", expresó.
UNA INVITACIÓN A LAS NUEVAS GENERACIONES
Antes de finalizar, Grosso alentó a jóvenes y adultos a acercarse a la institución.
"Les diría que prueben. Capaz descubren una pasión como la que encontré yo. Poder ayudar a la comunidad genera una satisfacción enorme. A veces un simple gracias vale más que cualquier otra recompensa", aseguró.
Al hacer un balance de su recorrido, eligió quedarse con los afectos, los valores aprendidos y la satisfacción del deber cumplido.
"No sé si hice las cosas bien o mal, pero siempre traté de hacerlas lo mejor posible. Me voy agradecido por todo lo que Bomberos me dio y por toda la gente que conocí en este camino", concluyó.



