El proyecto se fundamenta en la creciente preocupación social, educativa y sanitaria por el uso temprano y sin regulación de dispositivos digitales.
En ese sentido, se advierte sobre posibles consecuencias como problemas de ansiedad, alteraciones del sueño, dificultades en la atención y en la construcción de vínculos, además de riesgos asociados como el ciberacoso, el grooming y la exposición a contenidos inapropiados .
También se hace referencia a normativas vigentes como la Ley Mica Ortega, orientada a la prevención del grooming, y a marcos de protección integral de derechos de niños y adolescentes.
La resolución reconoce el papel clave de las instituciones educativas en la regulación del uso de celulares dentro del ámbito escolar, promoviendo su utilización con fines pedagógicos y estableciendo restricciones cuando no estén autorizados.
Asimismo, se impulsa el fortalecimiento de la educación en ciudadanía digital, abordando temas como:
Uso responsable de redes sociales
Protección de datos personales
Prevención del ciberacoso
Desarrollo del pensamiento crítico
En paralelo, se invita al Departamento Ejecutivo Municipal a desarrollar campañas de concientización, talleres para familias y estudiantes, y espacios de formación docente, en articulación con instituciones educativas y organizaciones sociales .
El proyecto tuvo su origen en una iniciativa presentada por la oposición, centrada en la necesidad de promover acuerdos parentales frente al uso de celulares.
Posteriormente, el oficialismo incorporó acciones concretas que ya se vienen implementando en la ciudad en materia de educación digital y prevención, lo que permitió construir un despacho unificado.
El resultado fue una aprobación por unanimidad, reflejando un acuerdo político en torno a una problemática que atraviesa a toda la comunidad.
Desde el Concejo se remarcó que la resolución no establece restricciones legales obligatorias, sino que tiene un carácter orientativo, educativo y preventivo.
En este sentido, se busca acompañar a las familias en la toma de decisiones, reducir la presión social sobre el acceso temprano a dispositivos y promover una infancia y adolescencia más saludable en el entorno digital.




