Actualmente, el CENMA cuenta con tres cursos —primero, segundo y tercer año— y una matrícula cercana a las 70 personas, conformada por estudiantes de distintas edades y trayectorias. En este sentido, la directora remarcó el valor del espacio educativo nocturno: “Es una modalidad que uno elige. Cuando todos vuelven a sus casas, nosotros recién comenzamos. Hay un compromiso muy fuerte por parte de los docentes”.
Uno de los aspectos más destacados es la diversidad de historias que conviven dentro del aula. Jóvenes y adultos que retoman sus estudios, muchos de ellos después de años, encuentran en el CENMA una nueva oportunidad.
“Tenemos estudiantes que dicen: ‘este es mi momento’. Llegan con ganas, con entusiasmo, y eso es esperanza, salud y bienestar”, expresó Irusta.
Además, subrayó la riqueza del intercambio intergeneracional que se da en las aulas: “Se forman vínculos muy fuertes, se acompañan, se ayudan. Es algo realmente hermoso de ver”.
Desde lo pedagógico, el CENMA continúa profundizando un modelo educativo innovador que comenzó a implementarse en 2025, basado en una estructura modular que busca conectar los aprendizajes con la vida cotidiana y el mundo del trabajo.
Entre las principales líneas de acción para este año, se destacan:
Fortalecimiento de la lengua y la matemática
Participación en olimpiadas matemáticas y ferias de ciencias
Producciones en el marco del Festival de la Palabra
Incorporación de herramientas de fabricación digital
Enfoque en la empleabilidad y la formación integral
“Trabajamos para que los aprendizajes tengan sentido, estén contextualizados y realmente sirvan para la vida”, explicó.
Uno de los ejes centrales del CENMA es la inclusión educativa. La institución no solo ofrece la posibilidad de finalizar el secundario, sino también de completar el nivel primario para quienes no pudieron hacerlo en su momento.
“Tenemos casos muy significativos: personas mayores que no pudieron terminar la primaria porque debían trabajar, y hoy están retomando. También jóvenes que buscan mejorar sus actividades laborales”, detalló la directora.
Actualmente, incluso hay estudiantes de 67 años cursando, lo que refleja el alcance y la importancia social de la propuesta.
Las inscripciones permanecen abiertas hasta el 31 de marzo, y desde la institución invitan a toda la comunidad a acercarse y conocer la propuesta.
“El mensaje es que se animen. Que prueben. La educación transforma, empodera, da seguridad. No importa la edad ni el recorrido previo, siempre se está a tiempo”, afirmó Irusta.
El CENMA Hernando funciona en el edificio de la Escuela Bernardino Rivadavia, en horario nocturno, desde las 19 hasta las 23 horas, brindando una alternativa concreta para quienes desean terminar sus estudios en un entorno inclusivo, flexible y acompañado.
Con compromiso, vocación y una mirada puesta en el futuro, el CENMA vuelve a abrir sus puertas, reafirmando que la educación sigue siendo una herramienta clave para transformar realidades.




