Uno de los aspectos más destacados del inicio del ciclo lectivo es la concreción de una importante obra de infraestructura en el edificio escolar.
Durante el año pasado, la institución impulsó una campaña solidaria para realizar un sobretecho que permitiera evitar filtraciones de agua en el edificio, un problema que venía afectando el normal funcionamiento de la escuela.
Según explicó la directora, la obra permitió techar aproximadamente 380 metros cuadrados, cubriendo gran parte de la institución.
Actualmente restan completar unos 140 metros cuadrados adicionales, lo que permitirá finalizar totalmente el proyecto.
Además, durante el receso se realizaron trabajos de pintura en paredes y aberturas, lo que permitió iniciar el ciclo lectivo con un edificio renovado.
La próxima obra prevista por la institución será la renovación de los baños, un proyecto que también demandará una inversión importante.
Cabe recordar que la Escuela María Montessori es una institución de gestión privada, por lo que gran parte de las mejoras edilicias se realizan mediante gestiones propias y el acompañamiento de la comunidad educativa.
En el plano pedagógico, la institución continúa desarrollando diversos proyectos educativos en el marco del proceso de transformación curricular que impulsa la provincia de Córdoba a través del programa Transformar Córdoba.
En el nivel primario, el foco continúa puesto en la alfabetización, reforzando especialmente los procesos de lectoescritura y el aprendizaje de las matemáticas.
En tanto, en el nivel secundario, la escuela orienta su propuesta educativa hacia la preparación de los estudiantes para la vida y el trabajo, con un fuerte impulso a la capacitación laboral.
Uno de los ejes centrales de la propuesta educativa es el desarrollo de pasantías laborales, una experiencia que ya tuvo resultados positivos durante el año pasado.
En 2025, tres estudiantes del nivel secundario lograron insertarse laboralmente en una empresa metalúrgica local, lo que representó un antecedente muy importante para la institución.
Para este año, la escuela busca ampliar estas experiencias hacia otras empresas de la ciudad, fortaleciendo el vínculo entre la educación y el mundo del trabajo.
La escuela también desarrolla convenios con distintos organismos que permiten ampliar las oportunidades de formación para los estudiantes.
Uno de ellos es el acuerdo con el CEDER (Centro de Desarrollo Regional), mediante el cual ex alumnos de la institución, de hasta 20 años, pueden acceder a una capacitación laboral que les permite obtener la certificación como auxiliares en cocina con especialización en panadería básica.
Este proceso de formación comenzó el año pasado y continuará durante 2026, con la entrega de certificaciones prevista para mediados de este año.
Además, la institución retomó un convenio con el INET (Instituto Nacional de Educación Tecnológica), a través del cual los estudiantes del nivel secundario obtienen, además del título de bachiller, una certificación adicional vinculada a la elaboración de panadería básica con especialización en pizzas y tartas.
Dentro de su propuesta educativa, la escuela también desarrolla distintos talleres de formación técnica, entre ellos:
Industrialización de alimentos
Herrería
Carpintería
Soldadura
Estas propuestas buscan brindar herramientas concretas que permitan a los estudiantes incorporarse al mundo laboral con mayores posibilidades de inserción.
Según destacó Nardi, muchos egresados valoran especialmente estas experiencias formativas, que complementan la educación académica tradicional.
La directora también subrayó la importancia del acompañamiento de las familias en estos procesos.
El desarrollo de proyectos de inserción laboral requiere un trabajo conjunto entre escuela y familia, especialmente en lo relacionado con hábitos, responsabilidad y compromiso de los estudiantes.
En ese sentido, Nardi destacó el fuerte compromiso demostrado por las familias durante el año pasado, lo que permitió obtener resultados muy positivos.
Por último, la directora aprovechó la oportunidad para expresar el acompañamiento de la institución al reclamo docente por mejoras salariales.
En ese sentido, agradeció a las familias que comprenden las medidas de fuerza y las instancias de asamblea que se realizan en el marco del conflicto.
Según expresó, la tarea docente requiere no sólo vocación y compromiso, sino también condiciones salariales acordes a la realidad económica actual.
A pesar de las dificultades del contexto, desde la institución se mostraron optimistas frente al nuevo ciclo lectivo.
Con obras en marcha, proyectos educativos consolidados y nuevas propuestas de formación laboral, la comunidad educativa de la Escuela María Montessori se prepara para afrontar un año de trabajo, crecimiento y nuevas oportunidades para sus estudiantes.




