Celli destaca el esfuerzo de los primeros integrantes de la comisión, quienes, a pesar de las limitaciones de espacio y recursos, lograron crear un lugar que aún hoy sigue siendo un pilar cultural en Hernando: “Fue un trabajo arduo, y aunque la estructura inicial era modesta, el compromiso de todos los involucrados permitió que el museo fuera creciendo y consolidándose”, comenta.
Un museo que ha evolucionado con la ciudad
A lo largo de los años, el museo no solo ha crecido en tamaño, sino también en contenido y relevancia. Hoy alberga una importante biblioteca, que lleva el nombre de la primera maestra de la ciudad, Margarita Liendo, y que ha sido fundamental en la preservación de documentos históricos. Además, se han integrado colecciones valiosas de la biblioteca Roberto J. Pairó, la cual fue una de las primeras bibliotecas populares de Hernando.
Sin embargo, el museo enfrenta un desafío constante: el espacio. Celli reconoce que, con el paso de los años y el aumento de las colecciones, el museo ha quedado pequeño para toda la riqueza cultural que alberga. “El espacio ya no es suficiente. Aunque la biblioteca ha ganado mucho terreno, esto ha sido en detrimento del museo, que necesita más espacio para poder mostrar toda la historia que guarda”, afirma Celli.
El museo como ateneo cultural
El museo ha sido más que un simple espacio de exposición. Desde sus primeros años, se convirtió en un verdadero ateneo cultural, donde se llevaron a cabo actividades artísticas, musicales y educativas. El coro de adultos, creado en 1981, fue uno de los primeros grandes proyectos culturales del museo, y su impacto sigue vigente. También la banda municipal de música, que hizo sus primeros ensayos en el museo, encontró allí un espacio para crecer y conectar con la comunidad.
“Este lugar ha sido una fuente de vida cultural para Hernando. No sólo se trata de las exposiciones, sino también de la música, el teatro y las artes plásticas. Los jóvenes y adultos que pasaron por aquí se llevaron mucho más que recuerdos; se llevaron formación, identidad y sentido de pertenencia”, comenta Celli con nostalgia.
Los desafíos y la necesidad de visibilizar el museo
A pesar de su importancia histórica y cultural, el museo aún enfrenta retos en cuanto a su visibilidad. Celli señala que, aunque hay un gran trabajo de conservación y divulgación, muchas veces la comunidad no es plenamente consciente de la riqueza que guarda este espacio: “Muchas de las piezas que tenemos son únicas. Son elementos que los jóvenes probablemente no reconocerían, pero que forman parte de nuestra identidad y de nuestra historia como ciudad”, dice.
Uno de los mayores desafíos es la accesibilidad. Actualmente, el museo se encuentra en una planta alta, lo que dificulta el acceso, especialmente para personas con movilidad reducida. Celli hace un llamado a la comunidad para que se reconozca la necesidad de una ampliación y adecuación de este espacio: “Es necesario que el museo sea más accesible. Sería un paso importante para que todos los vecinos puedan disfrutarlo de manera plena”.
Un futuro prometedor
A pesar de los desafíos, Celli mantiene la esperanza de que el museo continuará creciendo y evolucionando. En el marco de los 60 años, se celebrará un acto oficial el próximo martes 11 de noviembre a las 20 hs, con la participación musical del Dúo Carrizal, un espectáculo que promete sumar un toque cultural a la celebración.
“Es fundamental que sigamos trabajando para visibilizar este lugar, que lo mantengamos como un espacio vivo, abierto, y accesible para toda la comunidad. Los próximos 60 años pueden ser aún más fructíferos, y tenemos que trabajar juntos para hacerlo posible”, concluye Celli.




