Los actos vandálicos no son nuevos en la ciudad. Vecinos aseguran que desde hace tiempo se registran situaciones similares en distintos sectores, entre ellos la zona céntrica de calle 25 de Mayo —donde incluso se difundieron imágenes de cámaras de seguridad—, el sector del Polideportivo y actualmente en calle Fumagalli. Según testimonios recogidos por RH1, durante varias noches se escucharon golpes de canicas y piedras contra ventanas, vehículos y frentes de viviendas. Los ataques, de acuerdo a lo que relatan los vecinos, serían realizados por menores de edad utilizando gomeras. La reiteración de los hechos generó un fuerte malestar entre quienes viven en esas zonas, que reclaman respuestas y mayor intervención ante las denuncias realizadas. La situación tuvo un momento crítico en la noche del miércoles en calle Fumagalli. De acuerdo a lo relatado por vecinos y testigos, una mujer que desde hace varias noches no podía descansar por los golpes contra su vivienda sufrió un fuerte episodio de nerviosismo y terminó rompiendo un vidrio de la casa donde, según se señala, vivirían quienes estarían realizando los ataques.
Ante la situación intervino la policía, que en una primera instancia procedió a su detención. Posteriormente, una ambulancia la trasladó al hospital local para ser asistida y estabilizada.
El caso generó un fuerte debate entre los vecinos, ya que la mujer habría realizado una denuncia horas antes por la misma situación y, según expresó, esa misma noche volvió a sufrir los ataques contra su vivienda. En una comunidad de poco más de 18 mil habitantes como Hernando, el desafío pasa por que las distintas instituciones puedan actuar de manera coordinada para prevenir que estos conflictos crezcan y evitar situaciones más graves en el futuro. ACCEDE A LA COLUMNA COMPLETA EN LA AMPLIACIÓN
Desde RH1 se han recibido en los últimos días mensajes, audios, imágenes y videos que muestran situaciones similares en distintos sectores de la ciudad.
El director de RH1, Gustavo Herranz, advirtió que estos episodios no deben ser tomados como hechos aislados.
Según señaló, cuando este tipo de situaciones no reciben una respuesta clara se genera un efecto de “bola de nieve”, donde quienes realizan los actos vandálicos se sienten envalentonados al percibir que no hay consecuencias.
LA NECESIDAD DE UNA RESPUESTA INTEGRAL
Los testimonios coinciden en que, más allá de la intervención policial, se trata de una problemática que requiere un abordaje más amplio.
Al tratarse presuntamente de menores de edad, existen protocolos que pueden activarse y que involucran a distintas instituciones, entre ellas equipos sociales, juzgados de menores y organismos municipales.
El planteo que surge entre los vecinos apunta a que estos mecanismos puedan ponerse en marcha antes de que la situación escale.
UNA SEÑAL DE ALERTA SOCIAL
El episodio ocurrido en Fumagalli también abre una reflexión más profunda sobre el clima social actual.
Vecinos y referentes locales advierten que la naturalización de la violencia, incluso en hechos aparentemente menores, puede generar consecuencias mayores si no se interviene a tiempo.
En una comunidad de poco más de 18 mil habitantes como Hernando, el desafío pasa por que las distintas instituciones puedan actuar de manera coordinada para prevenir que estos conflictos crezcan y evitar situaciones más graves en el futuro.