La llegada del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, representa mucho más que el regreso de un pontífice al país después de 39 años. Su agenda y los documentos que viene impulsando permiten interpretar una preocupación que atraviesa su pensamiento: la necesidad de volver a poner a las personas en el centro de las decisiones económicas, sociales y tecnológicas.
Así lo plantea un análisis publicado por la Fundación COLSECOR bajo el título «Volver a lo humano: lo que trae León XIV», que propone observar el significado de los lugares y sectores que formarán parte de la visita papal.
El recorrido incluye el Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, donde el Papa dialogará con trabajadores y personas con discapacidad; un encuentro en la Universidad Católica Argentina con representantes sindicales, empresarios y movimientos sociales; y una visita a la cárcel de Devoto. También está prevista una celebración de misa en Córdoba, encuentros con el clero y los agentes pastorales, una vigilia con jóvenes y una misa en Luján.
Los cuidados, el trabajo y el encierro aparecen así como tres ejes que permiten interpretar el sentido de su presencia en el país.
Uno de los aspectos centrales del análisis es la continuidad entre el pensamiento de León XIV y el legado de su antecesor, Francisco.
En particular, aparecen dos documentos fundamentales del pontificado de Jorge Bergoglio: Laudato si', de 2015, y Fratelli tutti, de 2020.
En el primero, Francisco desarrolló el concepto de ecología integral, planteando que los problemas ambientales y sociales están profundamente relacionados. El cambio climático, la contaminación, el acceso al agua y la pérdida de biodiversidad no pueden analizarse separados de la desigualdad y de los modelos de producción y consumo.
En Fratelli tutti, en tanto, puso el acento en la fraternidad y la amistad social. A partir de la parábola del buen samaritano, cuestionó la indiferencia frente al sufrimiento ajeno y reclamó una sociedad capaz de responder ante la vulnerabilidad de los demás.
Esa línea de pensamiento continúa en León XIV, quien completó y firmó en octubre de 2025 la exhortación Dilexi te, centrada en el amor hacia los pobres. Allí se cuestiona la idea de que la pobreza sea responsabilidad de quienes la padecen y se advierte sobre una economía que excluye y profundiza las desigualdades.
El análisis de COLSECOR también pone especial atención en la primera encíclica de León XIV, titulada Magnifica humanitas, firmada el 15 de mayo de 2026 y presentada diez días después.
Su tema central es la protección de la persona humana frente a los desafíos de la inteligencia artificial.
El documento recupera una preocupación que ya estaba presente en los escritos de Francisco: el denominado «paradigma tecnocrático», una lógica que convierte todo, incluso a las personas, en objetos de dominio.
León XIV advierte sobre la concentración de patentes, algoritmos, plataformas y datos en manos de grandes compañías tecnológicas. Reclama transparencia, responsabilidad y límites al poder de esas estructuras.
Uno de los planteos más importantes es que la dignidad de cada persona no depende de su riqueza, sus capacidades ni su posición social.
Desde esa perspectiva, el avance tecnológico no debería medirse únicamente por la eficiencia o la productividad, sino también por sus consecuencias sobre quienes trabajan y sobre las comunidades que aportan los recursos naturales necesarios para sostener esa infraestructura.
La inteligencia artificial, señala el documento, necesita minerales, energía y agua. Por eso, sus beneficios y sus costos deben distribuirse de manera justa, evitando que las consecuencias ambientales y sociales recaigan sobre los sectores más vulnerables.
También aparece la preocupación por el uso de los datos personales y la posibilidad de que la experiencia humana se convierta en materia prima para los sistemas algorítmicos.
La publicación incorpora además el pensamiento de José «Pepe» Mujica, expresidente uruguayo y presidente honorario de la Fundación COLSECOR desde su creación, en 2018, hasta su fallecimiento en mayo de 2025.
Aunque provenía de una tradición política laica, Mujica compartía preocupaciones con Francisco respecto del consumismo, la desigualdad y el deterioro ambiental.
En sus intervenciones cuestionaba un modelo de sociedad basado en producir y consumir sin límites, y sostenía que el progreso debía evaluarse por la calidad de vida de las personas y no solamente por la acumulación de bienes.
También había expresado sus inquietudes frente a la inteligencia artificial, a la que definió como algo «maravilloso y peligroso». Entre sus interrogantes aparecía una cuestión concreta: cómo se distribuirán los beneficios de los cambios tecnológicos y qué mecanismos permitirán que esa transformación contribuya al sostenimiento de la sociedad.
Para Mujica, el cooperativismo representaba una herramienta capaz de contrarrestar las desigualdades que el mercado no resuelve por sí solo.
Una de sus reflexiones recuperadas por la Fundación COLSECOR sintetiza esa mirada: ayudar a quienes están en dificultades para evitar que queden al margen constituye una forma de preservar el capital colectivo de una sociedad.
La Fundación COLSECOR también recoge las expresiones de Dante Braida, obispo de La Rioja y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, quien describió una Argentina con sectores muy postergados que necesitan mayores oportunidades de empleo y participación ciudadana.
En ese escenario, el lema elegido para la visita de León XIV, «Bienvenidos todos. Vayan y anuncien», adquiere una dimensión que trasciende lo estrictamente religioso.
La pregunta que atraviesa el análisis es cómo construir una sociedad que no deje a nadie afuera, que proteja el trabajo, cuide a quienes necesitan asistencia y utilice los avances tecnológicos en beneficio de las personas.
En definitiva, el mensaje de León XIV recupera una discusión de fondo: qué lugar ocupa el ser humano en un mundo donde la economía, la tecnología y la búsqueda de eficiencia parecen ganar cada vez más espacio.
Volver a lo humano significa, desde esta perspectiva, recordar que el verdadero sentido del progreso no está solamente en lo que una sociedad produce o desarrolla, sino en su capacidad de garantizar dignidad, oportunidades y una vida en comunidad para todos.
Fuente: Fundación COLSECOR, publicación del 5 de noviembre de 2026. Leer el artículo original.

