La reciente aprobación por mayoría de la venta de un predio municipal de 3,2 hectáreas ubicado en barrio San Blas continúa generando repercusiones políticas. Los concejales de Somos Hernando, Nancy Castellano, Jorge Yamul y Santiago Zanotti, ratificaron en los estudios de RH1 los fundamentos de su voto negativo y manifestaron su preocupación por lo que consideran un proceso sostenido de venta de bienes pertenecientes al patrimonio municipal.
Jorge Yamul recordó que la autorización para vender el inmueble había sido aprobada meses atrás y que, tras quedar desiertas dos licitaciones públicas, el Ejecutivo avanzó con una venta directa.
Sin embargo, sostuvo que el verdadero debate no pasa por el mecanismo legal utilizado sino por la conveniencia de desprenderse de un bien que, según explicó, había sido adquirido originalmente para desarrollar un plan de viviendas.
"Nos viene preocupando desde hace tiempo el desprendimiento de inmuebles municipales", expresó Yamul, al recordar que anteriormente ocurrió una situación similar con la venta de la cantera ubicada en la zona de Pampayasta. Para el concejal, el municipio debería preservar este tipo de propiedades estratégicas pensando en las futuras necesidades de la ciudad.
Los integrantes del bloque opositor sostienen que el predio podría haber sido loteado para beneficiar a vecinos que hoy no pueden acceder al mercado inmobiliario privado.
Según los cálculos realizados por el espacio, en esas 3,2 hectáreas podrían haberse generado entre 100 y 120 lotes, que permitirían ofrecer terrenos a valores considerablemente inferiores a los actuales.
"Hay muchas personas con trabajo estable que igualmente no pueden comprar un terreno en el mercado privado. El municipio tenía la oportunidad de brindarles esa posibilidad", señalaron.
Incluso plantearon que una parte de los fondos obtenidos con la venta de los lotes podría haberse destinado a financiar las obras de infraestructura necesarias para urbanizar el sector, utilizando el resto para atender otras necesidades municipales.
Nancy Castellano consideró que la rapidez con la que se trató el proyecto dejó en evidencia una necesidad financiera inmediata por parte del Ejecutivo.
Según explicó, durante la sesión el bloque consultó si existían recursos suficientes para afrontar la limpieza de canales sin concretar la venta del terreno y la respuesta fue negativa.
A partir de ello, interpretó que la decisión estuvo directamente relacionada con la necesidad de obtener fondos para afrontar esas tareas preventivas frente a posibles eventos climáticos.
No obstante, sostuvo que existían otras alternativas que hubieran permitido conservar el patrimonio municipal sin resignar recursos económicos.
Otro de los planteos realizados por Santiago Zanotti estuvo relacionado con el precio del inmueble.
El edil comparó el valor obtenido por el terreno de barrio San Blas con el precio que actualmente mantiene el propio municipio para otros lotes ubicados en barrio Jardín, entendiendo que existe una diferencia significativa.
Además, recordó que el predio ya cuenta con parte de la infraestructura necesaria para su desarrollo, como cordón cuneta en uno de sus sectores, tendido eléctrico cercano y disponibilidad de servicios de agua y cloacas, condiciones que, a su criterio, incrementaban su potencial para un desarrollo habitacional.
Finalmente, los concejales manifestaron reparos sobre la modalidad mediante la cual el comprador cancelará la operación, ya que parte del pago se realizará mediante obras y servicios.
Si bien reconocieron que la Carta Orgánica Municipal contempla el procedimiento utilizado para concretar la venta, consideraron que la contratación de obras debería tramitarse en un expediente independiente para garantizar una mayor transparencia administrativa.
Para Somos Hernando, el debate excede esta operación puntual y abre una discusión sobre el destino de los bienes públicos y la planificación urbana de la ciudad para los próximos años.




