Con la presencia del gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, quedó inaugurada la Base de Patrulla Rural N° 114, ubicada en Campo La Selva, en la zona rural de Las Isletillas, en un edificio que durante décadas albergó a la Escuela Rural Ramón Lucero.
El acto contó con la participación de autoridades provinciales, comunales, representantes de la Policía de Córdoba, integrantes de la Patrulla Rural, productores y representantes de distintas instituciones vinculadas a la actividad agropecuaria.
Durante la ceremonia se realizó el tradicional corte de cintas, se recorrieron las instalaciones y se concretó la bendición del edificio y de la nueva unidad móvil destinada al destacamento.
Uno de los aspectos destacados durante el acto fue el valor histórico del inmueble. Según se señaló durante la inauguración, el edificio data de 1974 y durante aproximadamente cuatro décadas funcionó como escuela.
Ahora, el espacio fue recuperado y reacondicionado para brindar un servicio de seguridad rural, manteniendo de alguna manera su condición de lugar de referencia para quienes viven y trabajan en el campo.
Durante la bendición, el padre Ángel Aguirre remarcó precisamente el carácter emblemático de estos edificios rurales y valoró que se haya recuperado un espacio cargado de historia para ponerlo nuevamente al servicio de la comunidad, en este caso a través de la prevención y la seguridad.
El jefe de la Patrulla Rural destacó que la nueva base es el resultado de un trabajo conjunto entre el sector público, privados e instituciones.
En ese sentido, valoró especialmente el esfuerzo realizado para transformar un edificio que se encontraba en desuso en una dependencia equipada y en condiciones para que el personal policial pueda desarrollar sus tareas.
También remarcó el crecimiento que tuvo la estructura de seguridad rural en Córdoba. Recordó que años atrás la seguridad rural constituía principalmente una tarea de las dependencias policiales locales y que existían entre 30 y 40 bases, mientras que actualmente la provincia cuenta con más de un centenar de unidades.
La nueva dependencia de Campo La Selva se suma así a una estructura que continúa expandiéndose en distintos puntos del territorio cordobés, incluyendo también zonas productivas cercanas a los grandes centros urbanos.
Durante su discurso, el gobernador Martín Llaryora destacó la importancia de la inauguración para toda la región y agradeció especialmente el trabajo conjunto realizado para concretar la nueva base.
“Esto se lo han ganado ustedes”, expresó Llaryora al referirse al crecimiento de la Patrulla Rural y al acompañamiento de los productores y dirigentes agropecuarios.
El gobernador puso en valor el rol que cumple esta división de la Policía de Córdoba, particularmente en las zonas rurales más alejadas, donde la presencia de los efectivos constituye un elemento central para proteger a productores y familias que viven en el campo.
Pero también destacó que la función de la Patrulla Rural va más allá de la prevención del delito.
Según explicó, los efectivos intervienen también ante situaciones de emergencia y asistencia a personas que pueden necesitar ayuda médica o quedar varadas en caminos rurales, lo que ha permitido construir un vínculo particular con las comunidades del interior.
Llaryora resaltó el crecimiento de la Patrulla Rural y señaló que la cantidad de bases se multiplicó en los últimos años.
“Hasta hace muy poco tiempo, era tan solo entre 30 o 40 y nosotros estamos hoy, creo, si no me equivoco, en la 144”, manifestó durante su discurso. La cifra mencionada por el gobernador difiere del número de la base inaugurada en Campo La Selva, identificada durante el acto como la N° 114.
Más allá de esa referencia numérica, el mandatario insistió en que la expansión de la estructura es consecuencia del trabajo articulado con el sector agropecuario y de la demanda de mayor presencia de la Patrulla Rural planteada por los propios productores.
“Donde vamos, nosotros nos viven pidiendo el avance de la Patrulla Rural”, señaló.
En ese marco, destacó el aporte de la Mesa de Enlace, los productores, dirigentes agropecuarios, consorcios camineros y otras instituciones que participan del esquema de trabajo.
El gobernador también vinculó la obra con el Fondo de Desarrollo Agropecuario, al señalar que los recursos provenientes del sector rural se destinan nuevamente a infraestructura y servicios para el campo.
Agradeció además el aporte de los consorcios camineros, el consorcio canalero, de sustentabilidad, cooperativas de servicios y otras instituciones que, según remarcó, aportan tiempo y trabajo para sostener la actividad productiva.
En referencia a la nueva base, Llaryora destacó el estado en que quedó el edificio y sostuvo que quienes trabajan en zonas rurales también necesitan contar con espacios de calidad para desarrollar sus tareas.
La inauguración de la Base de Patrulla Rural N° 114 representa así un nuevo punto de presencia policial en la zona de Campo La Selva, pero también tiene un componente simbólico particular: el regreso de la actividad a un edificio que durante décadas estuvo ligado a la educación rural.
El antiguo espacio de la Escuela Ramón Lucero vuelve a cumplir una función comunitaria, ahora vinculada con la seguridad y la prevención.
Al cerrar el acto, Llaryora aseguró que la Provincia continuará trabajando para construir nuevas bases y fortalecer la seguridad de quienes viven y trabajan en las zonas rurales, como parte de una política orientada a acompañar el desarrollo productivo del interior cordobés.




