El proyecto “Más Luz, Mayor Seguridad para Nuestra Comunidad” parte de la observación de los estudiantes sobre sectores y calles donde consideran insuficiente la iluminación.
Los alumnos propusieron realizar un relevamiento, determinar prioridades, incorporar luminarias y reparar las que se encuentran fuera de servicio, sugiriendo además tecnología LED.
Sin embargo, desde RH1 se aportó un elemento importante para contextualizar el planteo.
El alumbrado público está concesionado a la Cooperativa de Obras y Servicios, y las inversiones son afrontadas de manera compartida entre la Municipalidad y la Cooperativa.
Además, se recordó que el año pasado se completó el reemplazo de las luminarias antiguas por tecnología LED, por lo que Hernando cuenta actualmente con iluminación LED en toda la ciudad.
Existe, no obstante, un proyecto que quedó pendiente por razones económicas: pasar de dos luminarias a cuatro por cuadra. La iniciativa contemplaba una inversión compartida en partes iguales entre Municipio y Cooperativa, pero quedó frenada por una cuestión de recursos.
También se puso sobre la mesa otro aspecto que puede explicar algunos sectores con menor iluminación: la vegetación y el follaje de los árboles pueden interferir con las luminarias, mientras que colocar luces demasiado bajas genera el riesgo de vandalismo.
Por eso, el planteo de los estudiantes será trasladado a las áreas correspondientes, pero con el contexto de que Hernando cuenta con un sistema LED generalizado y existe una obra de ampliación de luminarias que no pudo avanzar por razones económicas.
El segundo proyecto, “Reforestación Hernandense”, propone incrementar el arbolado urbano y recuperar la cobertura vegetal de la ciudad.
Los estudiantes plantearon jornadas de forestación, reposición de especies autóctonas, participación de vecinos y articulación con Qumanta Huasi. También mencionaron especies como algarrobo, chañar y caldén.
Pero aquí el análisis de RH1 puso el foco en una cuestión diferente: Hernando ya cuenta con una ordenanza de arbolado urbano.
Según se recordó durante el comentario radial, esa normativa fue trabajada durante un tiempo y la ordenanza anterior, de 2016, fue reemplazada por una nueva legislación que buscaba hacerla más aplicable.
El problema planteado ahora es que la normativa no estaría siendo aplicada en el nivel esperado.
La observación surgió al advertir cada vez más veredas sin árboles, espacios destinados al arbolado que permanecen vacíos y situaciones de mutilación o extracción de ejemplares.
La cuestión, entonces, no sería solamente generar una nueva propuesta de forestación, sino hacer cumplir la herramienta normativa que ya existe.
La ordenanza establece mecanismos que permiten intimar a quienes deben plantar o reponer árboles. Incluso se destacó que las consecuencias previstas no se limitan a una multa económica: ante determinadas situaciones se puede exigir la plantación o reposición de ejemplares.
Por eso, desde RH1 se planteó la necesidad de pasar de la norma a la acción, mediante controles, intimaciones y cumplimiento efectivo.
Y el momento resulta particularmente oportuno: con el inicio de la primavera comienza el período adecuado para avanzar con campañas de plantación y reposición de ejemplares.
El propio proyecto de los estudiantes plantea jornadas de forestación y participación comunitaria, por lo que ambas cuestiones podrían complementarse: la iniciativa estudiantil puede funcionar como impulso para que se aplique y profundice una política que ya tiene marco normativo.
El tercer proyecto fue “Nunca Más”, mediante el cual los alumnos propusieron crear una escultura o monumento dedicado a las personas detenidas y asesinadas durante el último golpe de Estado.
La propuesta nació luego de una bicicleteada cultural realizada por la ciudad, durante la cual observaron que solamente existe un mural con la expresión “Nunca Más” en la Escuela Gobernador Díaz.
Desde RH1 se recordó que ese mural, ubicado sobre calle Colón en la pared de la escuela, fue realizado hace aproximadamente una década o algo más y constituye el único espacio de estas características que los estudiantes identificaron en la ciudad.
La iniciativa tiene además una relación directa con la investigación periodística realizada recientemente por RH1 sobre María Eugenia Irazuzta, “Ivonne”, nacida en Hernando y registrada como víctima del terrorismo de Estado. Los propios alumnos incorporaron esa investigación como parte de la fundamentación de su proyecto.
En este caso, desde el Concejo se recibió la propuesta y se planteó trasladarla al Ejecutivo.
Además, desde el oficialismo se invitó a los estudiantes a formular una propuesta más concreta respecto de qué tipo de espacio desean: si una placa, un monolito, una escultura u otra alternativa.
De esa manera, la iniciativa podría continuar desarrollándose a partir de la participación de los propios alumnos.
Entre las observaciones realizadas por los estudiantes también apareció una cuestión directamente vinculada con su realidad cotidiana: el funcionamiento del CENMA en horario nocturno.
El planteo apunta a que esta característica sea contemplada a la hora de organizar determinadas actividades, servicios y respuestas municipales, teniendo en cuenta que quienes concurren al establecimiento lo hacen después de su jornada laboral y, en muchos casos, compatibilizan estudio, trabajo y responsabilidades familiares.
Desde RH1 se señaló que esta cuestión forma parte de las particularidades que los estudiantes pusieron sobre la mesa durante su participación en el Concejo.
Otro de los planteos que generó mayor debate fue el referido al sistema de turnos del Hospital.
Los estudiantes cuestionaron que, según su experiencia, para conseguir turnos se debe concurrir al Hospital los lunes de madrugada, llegando algunas personas desde las 4.30, para hacer cola y obtener un turno para el resto de la semana.
La inquietud no fue nueva para RH1. Durante el análisis radial se recordó que el sistema de turnos del Hospital es un tema que se viene planteando desde hace tiempo, incluso ante autoridades de Salud de distintas gestiones.
Una de las alternativas que se ha planteado es la utilización de herramientas tecnológicas: un turnero digital, WhatsApp u otro mecanismo que permita solicitar los turnos sin necesidad de concurrir de madrugada.
Pero desde el área de Salud se ha dado también una explicación sobre por qué se mantiene el sistema presencial.
Según la respuesta recibida en distintas oportunidades, uno de los problemas que se detectó con los turnos a distancia es el alto porcentaje de personas que solicitan un turno y finalmente no concurren. Desde Salud se argumenta que quien debe presentarse personalmente para obtenerlo tiene un compromiso mayor de asistir, evitando que profesionales queden con horarios reservados sin pacientes.
Ese argumento, sin embargo, no elimina la dificultad que representa para determinadas personas tener que concurrir de madrugada.
En el análisis realizado en RH1 se planteó especialmente la situación de personas mayores, familias con niños y trabajadores que deben cumplir horarios laborales, para quienes hacer una cola a las cuatro o cinco de la mañana representa una complicación concreta.
Por eso, el planteo de los estudiantes abre nuevamente la discusión sobre la necesidad de buscar una alternativa que contemple los dos problemas: evitar los turnos que luego no se utilizan y, al mismo tiempo, evitar que el vecino tenga que pasar horas de madrugada haciendo una cola.
Entre las posibilidades analizadas informalmente aparecieron distintas alternativas, como sistemas de confirmación, mecanismos de reserva o turnos con algún tipo de validación previa. No obstante, se remarcó que no existe una solución sencilla y que el tema requiere ser estudiado con las autoridades sanitarias.
La inquietud de los estudiantes será trasladada para su análisis.
La jornada dejó así una variedad de temas que excedieron los tres proyectos escritos.
Los estudiantes llevaron al Concejo observaciones sobre cuestiones que forman parte de su vida cotidiana, algunas de competencia municipal y otras que corresponden al Ejecutivo o a áreas específicas.
En el caso de la iluminación, existe además una prestación compartida entre Municipio y Cooperativa. En materia de arbolado, existe una ordenanza que ahora requiere aplicación efectiva. En memoria, los alumnos abrieron una discusión sobre la posibilidad de generar un nuevo espacio de recordación. Y en salud, volvieron a poner sobre la mesa un sistema de turnos que desde hace tiempo genera debate.
El espacio “Voces Estudiantiles en el Concejo” permitió de esta manera que los alumnos no solamente conocieran cómo funciona el órgano legislativo, sino que también llevaran sus propias observaciones a quienes tienen responsabilidades institucionales para canalizarlas.
Como se remarcó desde RH1, algunas de esas cuestiones corresponden directamente al Concejo, mientras que otras deberán ser trasladadas al Departamento Ejecutivo o a las áreas responsables para su evaluación y eventual respuesta.
La participación estuvo acompañada por la profesora Soraya Tantucci y permitió que los estudiantes ocuparan un lugar concreto dentro del debate comunitario, convirtiendo sus inquietudes en propuestas y reclamos para ser considerados por las instituciones de Hernando.




