El relevamiento de agosto muestra además una marcada disparidad entre las localidades analizadas. Los valores registrados van desde $185.611 en La Paz hasta $260.009 en Santa Rosa, de acuerdo con el gráfico difundido por la Fundación COLSECOR.
Uno de los datos centrales del informe está relacionado con la evolución del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM).
En agosto, el salario mínimo se ubicó en $376.600, mientras que la CBA para una familia de cuatro integrantes llegó a $682.882.
Esto significa que el ingreso mínimo alcanzó para cubrir solamente 16,5 días de alimentación básica, dejando sin cubrir el equivalente a otros 13 días del mes.
Según explicó el economista Gerardo Sánchez, asesor de la Fundación COLSECOR, el comportamiento registrado en agosto mantiene una tendencia que ya lleva un año: el Salario Mínimo no logra crecer por encima del costo de la Canasta Básica Alimentaria.
“El Salario Mínimo y el costo de la CBA aumentaron en la misma proporción durante agosto”, señaló Sánchez, quien remarcó que, al igual que en julio, el SMVM alcanzó para cubrir 16,5 días de alimentos básicos.
El informe advierte de esta manera sobre la distancia que se mantiene entre la evolución de los ingresos mínimos y el costo de los alimentos esenciales.
El incremento del 2% registrado durante agosto no tuvo el mismo comportamiento en todos los componentes de la canasta.
Según el análisis de la Fundación COLSECOR, los productos estacionales tuvieron una incidencia importante en la suba.
El bloque de frutas y verduras aumentó casi un 10% durante el mes, impulsado principalmente por incrementos en productos como la papa, la banana, el zapallo, la cebolla y la lechuga.
En cambio, los bloques de pan y harinas y lácteos, que venían registrando aumentos por encima del promedio, presentaron bajas nominales durante agosto, contribuyendo a moderar el incremento general de la Canasta Básica.
Sánchez calificó como “errático” el proceso de desinflación de los precios de los productos que componen la CBA, debido precisamente a las diferencias en el comportamiento de los distintos grupos de alimentos.
La medición de la Fundación COLSECOR se realiza mensualmente desde junio de 2021 y tiene como objetivo generar información específica sobre la realidad económica de pequeñas y medianas localidades del interior del país.
El trabajo se desarrolla junto a cooperativas de servicios públicos, que realizan los registros de precios en sus propias comunidades.
La metodología toma como referencia el conjunto de alimentos establecido por el INDEC y utiliza como unidad de referencia los requerimientos calóricos mensuales de un adulto equivalente, definido como un hombre de entre 30 y 60 años con actividad moderada.
La particularidad de este relevamiento permite observar diferencias que pueden quedar ocultas cuando solamente se consideran los grandes centros urbanos.




