González contó que durante la jornada recorrió los 11 puestos en competencia y destacó tanto la calidad de los platos como la calidez de quienes participaron.
La propuesta, además de la competencia gastronómica, incluyó espectáculos artísticos, artesanos, emprendedores, bebidas, tragos, postres, helados y cerveza artesanal, junto con un espacio de entretenimiento para los niños.
Para el presidente de la Fiesta Nacional, el nivel alcanzado en Hernando respondió a una característica que identifica al evento: la búsqueda permanente de un alto nivel culinario.
González explicó que la evaluación no se limita a que un plato sea sabroso. Uno de los aspectos centrales es que el cocinero pueda mantener el mismo equilibrio y calidad durante las distintas jornadas de competencia. En el caso de Hernando fueron dos: domingo y lunes.
“El cocinero tiene que demostrar que su plato sale todos los días igual”, explicó. También remarcó que cocinar al disco requiere tiempos prolongados y técnicas particulares, por lo que no admite preparaciones apresuradas.
El presidente de la fiesta también destacó la evolución que tuvo esta modalidad desde sus comienzos. Señaló que cuando comenzaron en 2009 la cocina al disco no estaba tan instalada y que, con el paso de las ediciones, la propuesta logró posicionarse fuertemente dentro de la gastronomía cordobesa.
La importancia de las subsedes queda reflejada en la posibilidad de acceder a la Fiesta Nacional. González explicó que la edición nacional cuenta con 30 lugares, de los cuales nueve corresponden a las subsedes que tienen pase directo.
Además, existe una fuerte demanda: según señaló, quedan habitualmente más de 50 propuestas en lista de espera o descartadas para un cupo de 30 participantes.
Por eso, el triunfo conseguido en Hernando por Mansa Ternera – La Provisión Argentina adquiere una dimensión especial: el equipo local consiguió el pase para representar a la subsede en la instancia nacional. Vale destacar también que "Los Gepettos" fue el otro equipo de Hernando que participó y que ya a lo largo de los años había obtenido importantes premios a nivel nacional. En esta ocasión todo lo recaudado se destinó al Club Argentino de Servicios para la obra "Hogar para personas con discapacidad sin familia continente".
Para Flavio Rivarola, presidente del Club Atlético Estudiantes de Hernando, la llegada de la subsede también representó un desafío y una oportunidad para darle movimiento al predio y al salón de la institución.
“Cuando apareció la propuesta de poder hacerlo, la verdad que nos entusiasmó”, contó Rivarola, quien recordó que habían conocido la experiencia cuando la fiesta se realizó en Libertad.
El dirigente explicó que el objetivo del club es incorporar eventos de distintas características y aprovechar el salón y el predio para generar nuevas propuestas destinadas a la comunidad.
Pero también existe un objetivo institucional concreto: que las actividades permitan generar recursos para las subcomisiones, algo que Rivarola consideró especialmente importante para el funcionamiento de los clubes.
Después de esta primera experiencia, Rivarola dejó abierta la intención de que Estudiantes continúe siendo subsede en próximas ediciones.
“Esperemos seguir siendo subsede de acá en adelante y aportar nuestro granito de arena”, señaló.
La jornada terminó, además, con una imagen que sintetizó buena parte del espíritu de la fiesta: cocineros, dirigentes y organizadores compartiendo alrededor de una mesa.
Para González, justamente allí está una de las claves de la propuesta: reunirse alrededor del fuego, compartir con amigos y familiares y construir camaradería.
Y Hernando, después de varios años, volvió a formar parte de esa familia disquera.




