En ese sentido, Scarlatto remarcó que la ausencia de respuestas implica también negar información pública a los ciudadanos sobre cómo se administran los recursos municipales. “Cuando no hay información, no se está respetando a los vecinos que aportan con sus contribuciones”, afirmó.
El dirigente fue especialmente crítico con lo que definió como una forma discrecional y personalista de administrar los fondos públicos, comparando la situación con “vender el patrimonio familiar para sostener gastos corrientes”. Alertó sobre la venta de bienes municipales para cubrir gastos cotidianos, calificando esa práctica como “muy preocupante”.
Otro de los puntos más duros de su exposición estuvo vinculado a la situación laboral dentro del municipio. Scarlatto denunció la existencia de trabajadores en negro, señalando que esta realidad podría derivar en una “catarata de juicios” en el futuro. Según expresó, esta modalidad genera precarización y situaciones de presión, especialmente en contextos electorales.
Finalmente, el referente de Somos Hernando contrastó el empuje del sector privado local —empresarios, comerciantes y trabajadores— con un Estado municipal que, según su visión, “vende patrimonio, oculta información y avanza de manera prepotente”. Advirtió que este tipo de prácticas “no son buenas para la ciudad” y alertó que, de no corregirse, podrían derivar en consecuencias graves.
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