En este contexto, señaló que todavía se presentarán mañanas frías, mientras que durante este año podría registrarse una mayor presencia de vientos de origen antártico.
Según Bustos, esta situación podría estar relacionada con la respuesta atmosférica frente a los importantes niveles de calor que se esperan asociados al fenómeno de El Niño.
Uno de los aspectos destacados por el especialista es la cantidad de trabajos que se están desarrollando para amortiguar los efectos que podrían provocar eventuales lluvias intensas.
Bustos citó los análisis del ingeniero agrónomo Eduardo Sierra, quien plantea la posibilidad de que en la zona núcleo finalmente no se produzcan las lluvias extremadamente intensas que habitualmente se esperan durante un episodio fuerte de El Niño.
De todas maneras, el especialista llamó a mantener la atención y adoptar medidas preventivas.
Porque El Niño no significa solamente más agua. También puede estar acompañado por períodos de calor intenso, con consecuencias que deben ser contempladas especialmente en el caso de los adultos mayores y los niños.
Otro de los aspectos señalados por Bustos es el impacto que podrían tener las altas temperaturas sobre el sistema eléctrico.
Los períodos de calor intenso suelen generar un fuerte incremento en el consumo de energía debido al uso de equipos de refrigeración y climatización. Por eso, consideró importante estar atentos a la posibilidad de cortes o interrupciones en el suministro eléctrico.
En ese sentido, planteó la necesidad de contar con sistemas de respaldo para establecimientos esenciales, como puede ser el caso de un hospital, donde una interrupción del servicio puede generar consecuencias importantes.
Bustos también hizo referencia a las imágenes y registros difundidos por la Universidad de Maine, donde se observa el comportamiento de las temperaturas del océano Pacífico ecuatorial.
De acuerdo con esos registros, las aguas de esa región presentan temperaturas cercanas a los 3 grados por encima de los valores normales, un dato que refuerza la expectativa de un episodio de El Niño de considerable intensidad.
El comportamiento de esas aguas es uno de los indicadores utilizados para analizar la evolución del fenómeno y sus posibles consecuencias sobre las condiciones meteorológicas de los próximos meses.
Por ahora, septiembre se despide con una primavera que se hace esperar, mientras la región transita un período de cambios y permanece atenta a la evolución de las temperaturas, las lluvias y el comportamiento de El Niño.
Como es habitual, Juan Carlos Bustos también destacó el trabajo de Leonardo Trujillo con su columna dedicada al Cuidado del Medio Ambiente.
PARA ESCUCHAR EL PROGRAMA COMPLETO, HACER CLIC:
https://on.soundcloud.com/rL2EEuptXGayTq2IWV



