El presidente del ERSeP, José Luis Scarlatto, fue el primero en dirigirse al público y expresó su emoción al observar la plaza colmada.
“Ver esta plaza en este momento genera una emoción muy linda”, señaló, antes de saludar al intendente, a los organizadores, al equipo de trabajo y especialmente a los estudiantes.
Scarlatto puso el acento en el valor del encuentro entre los jóvenes y en la posibilidad de compartir una experiencia que, según expresó, quedará en la memoria de quienes hoy están transitando los últimos años de la escuela secundaria.
“Este es el encuentro que tienen que tener, la piel, el contacto, la felicidad, el compartir y disfrutar un momento hermoso”, manifestó.
También les habló directamente a los estudiantes que están organizando la celebración y que se encuentran próximos a finalizar una etapa: “Una etapa nueva se les avecina, una ventana de oportunidades. Cada uno buscará su camino, pero sin lugar a dudas, noches como esta las llevarán por siempre en el recuerdo de sus corazones”.
Finalmente, transmitió el saludo del gobernador y explicó que, a partir de una gestión realizada ante el mandatario provincial, se concretó el acompañamiento a través de la Agencia Córdoba Joven.
A su turno, el intendente Ricardo Bianchini comenzó destacando la noche que estaba viviendo Hernando y felicitó especialmente a los alumnos de sexto año del Instituto Santísima Trinidad, responsables de la organización.
“Quiero agradecer y felicitar al sexto año del Instituto Santísima Trinidad por la organización”, expresó, extendiendo el reconocimiento a las autoridades educativas, profesores, padres, familias y a toda la institución.
El intendente también hizo referencia a las condiciones climáticas que habían obligado a reprogramar la celebración.
“Nos jugó el tiempo una mala jugada”, señaló, recordando que la Semana del Estudiante había tenido que ser reprogramada. Sin embargo, destacó las condiciones que finalmente acompañaron la realización de la Noche Central: “Pero el mal tiempo es buena cara. Por lo tanto, se suspendió por el frío, pero miren qué noche que nos ha tocado hoy”.
Bianchini remarcó además que esta celebración representa uno de los últimos grandes eventos que organizan los estudiantes de sexto año antes de finalizar su etapa secundaria.
“Son los últimos pasos de su vida estudiantil secundaria. Posiblemente la más bella, la más linda, la que más se van a acordar”, expresó.
Y dejó un mensaje para los jóvenes ante la nueva etapa que se aproxima: “Sigan manteniendo esa amistad que los tuvo contenidos durante seis años”.
La última intervención estuvo a cargo de la licenciada Mónica Cardozo, supervisora de la Zona 030601S, quien manifestó su alegría por estar nuevamente en Hernando y participar de la celebración.
“Hoy es solo celebración y festejo. La verdad que es un honor estar en tremenda fiesta”, expresó.
Cardozo felicitó especialmente al Instituto Santísima Trinidad y a todas las personas e instituciones que acompañaron tanto la Noche Central como las jornadas anteriores de la Semana del Estudiante.
En su mensaje puso especial énfasis en el concepto de protagonismo estudiantil.
“Para mí es muy importante que los estudiantes puedan hacer efectivo el protagonismo estudiantil. La posibilidad de construir con ellos eventos, trabajo colaborativo, equipos”, sostuvo.
La supervisora también coincidió con Bianchini en destacar el valor que esta experiencia tendrá para los jóvenes una vez que finalicen su etapa secundaria, señalando que se trata de un recuerdo que dejará una huella en sus vidas.
Finalmente, agradeció el aporte de todos quienes hicieron posible la celebración y felicitó a los organizadores, deseándoles que la jornada continuara de la misma manera.
Los discursos de Scarlatto, Bianchini y Cardozo tuvieron un punto en común: el reconocimiento al trabajo de los estudiantes y al valor de una experiencia que trasciende la fiesta en sí misma.
En una noche multitudinaria y cálida, los jóvenes de sexto año del Instituto Santísima Trinidad fueron los responsables de llevar adelante una celebración que reunió a toda la comunidad y que, para muchos de ellos, representa también uno de los últimos grandes momentos compartidos de su vida secundaria.




