Durante las últimas semanas, la Ruta Provincial 6 volvió a estar en el centro de la agenda local.
A fines de agosto se realizaron trabajos de reparación de baches en distintos sectores de los bulevares Rivadavia y Moreno, dentro del tramo urbano de Hernando. Las tareas fueron gestionadas por la Municipalidad ante la Dirección de Vialidad Provincial.
Pero el debate va más allá de una reparación puntual.
El tránsito pesado que atraviesa Hernando desde hace años llevó al municipio a trabajar junto con Vialidad Provincial sobre distintas alternativas para mejorar la circulación.
En septiembre, el secretario de Obras y Servicios Públicos, Guillermo Defagot, explicó a RH1 que se avanzaba en el análisis de una futura circunvalación, mientras que la Provincia anunció trabajos para renovar la travesía urbana de la Ruta 6.
Actualmente, la propia Policía Caminera informa sectores de la Ruta Provincial 6 con circulación con precaución debido a obras de mantenimiento.
Es decir, en el caso de Hernando, la discusión vial tiene dos dimensiones: el mantenimiento de la ruta existente y la necesidad de encontrar una solución estructural para el tránsito pesado que atraviesa la ciudad.
Otro corredor de enorme importancia para el centro y sudeste cordobés es la Ruta Nacional 158.
La ruta conecta San Francisco con Río Cuarto y atraviesa localidades como Las Varillas, Pozo del Molle, Villa María, Las Perdices y General Deheza, entre otras.
Para las localidades de nuestra región, la 158 representa una vía fundamental para acceder a centros industriales, comerciales y de servicios, además de formar parte de un corredor utilizado intensamente por el transporte de cargas.
El deterioro y las dificultades de transitabilidad en distintos sectores de esta ruta han generado reclamos en diferentes localidades.
En 2025, por ejemplo, el Concejo Deliberante de Las Varillas aprobó una resolución en la que expresó preocupación por el estado de la Ruta Nacional 158 y por el mantenimiento de las rutas nacionales que atraviesan Córdoba.
Al mismo tiempo, existen obras en marcha sobre determinados sectores de la 158.
En Villa María se ejecuta una duplicación de calzada en el acceso desde la Autopista Ruta Nacional 9 hasta el bulevar Argentino. En julio, el municipio informó que esa obra alcanzaba un 65% de avance.
La intervención busca mejorar el ingreso y egreso a Villa María y aumentar la seguridad y capacidad de circulación de uno de los corredores más importantes de la zona.
El problema planteado por Fundación COLSECOR adquiere especial relevancia en una región como la nuestra.
La producción agropecuaria e industrial depende en gran medida del transporte terrestre. Cada camión que sale de un establecimiento productivo necesita una red vial que permita llegar a los centros de acopio, plantas industriales, puertos y mercados.
Una ruta deteriorada implica mayores tiempos de traslado, desgaste de vehículos, mayores costos de mantenimiento y combustible y, en determinados casos, dificultades para garantizar una circulación segura.
El informe de Fundación COLSECOR señala precisamente que más del 90% de las cargas del país se transporta por camión, por lo que las condiciones de la infraestructura vial tienen una incidencia directa sobre la logística argentina.
Un punto importante para interpretar correctamente la situación es diferenciar las jurisdicciones.
Las rutas nacionales dependen del Estado nacional, mientras que las rutas provinciales son responsabilidad de la Provincia.
Por eso, el deterioro de la Ruta Provincial 6 a la altura de Hernando no forma parte de las estadísticas sobre rutas nacionales analizadas por Fundación COLSECOR.
Sin embargo, para los habitantes de las localidades del interior, ambas redes forman parte de un mismo sistema de movilidad.
Una ruta provincial conecta con una nacional; una nacional permite llegar a una autopista; y desde allí se accede a otros corredores productivos.
Cuando uno de esos eslabones presenta problemas, el impacto puede trasladarse al resto del sistema.
El informe de Fundación COLSECOR pone números a un problema que las comunidades del interior suelen experimentar cotidianamente: mantener las rutas no es solamente conservar el pavimento.
También significa garantizar la conexión entre localidades, facilitar el traslado de la producción, permitir el acceso a servicios de salud y educación, mejorar la seguridad vial y sostener las posibilidades de desarrollo de las economías regionales.
En Hernando, el desafío tiene una expresión concreta en la necesidad de mejorar la travesía de la Ruta 6 y avanzar en una solución para el tránsito pesado.
Y, al mismo tiempo, la región depende de corredores nacionales como la Ruta 158 para conectarse con otros puntos estratégicos de Córdoba.
Por eso, el debate sobre el presupuesto vial y el estado de las rutas nacionales planteado por Fundación COLSECOR también termina siendo, para las comunidades del interior, un debate sobre conectividad, producción y desarrollo regional.
FUENTES: Fundación COLSECOR; Policía Caminera de Córdoba; Municipalidad de Villa María; RH1 Hernando.




