Ferrero explicó que, cuando se presentan situaciones graves, intervienen distintos organismos, entre ellos Policía Rural y las áreas vinculadas a Ambiente, pero paralelamente el Juzgado de Faltas puede iniciar un procedimiento administrativo.
En uno de los casos recientes, lamentablemente, uno de los animales ya había fallecido cuando se pudo intervenir.
Según explicó el juez, se trataba de una situación de abandono y malos tratos vinculados con la falta de alimentación y cuidados, por lo que se busca determinar la infracción correspondiente y aplicar una sanción.
Las medidas no necesariamente se limitan a una multa económica. Ferrero detalló que las sanciones pueden ser pecuniarias, en especie o mediante trabajo comunitario.
En determinadas situaciones, la sanción en especie puede estar relacionada directamente con las necesidades del animal, por ejemplo, mediante la provisión de alimentos.
“Generalmente se trabaja con especie, con el tipo de alimentación que pueda estar necesitando”, explicó Ferrero, señalando que de esta manera se busca generar una respuesta que contribuya al bienestar de otros animales.
Uno de los aspectos que el juez buscó aclarar es que cualquier vecino puede denunciar una situación de maltrato o abandono animal.
La denuncia puede realizarse aportando los datos personales o también de manera anónima.
Sin embargo, Ferrero explicó que cuando quien denuncia se identifica y puede aportar fotografías o videos, el procedimiento puede avanzar con mayor rapidez.
“Lo único que cambia es cuando los datos personales nos pueden brindar fotos o videos, eso nos facilita y acelera el procedimiento”, señaló.
Cuando no existen elementos gráficos que permitan acreditar inicialmente la situación, el municipio debe disponer la intervención de un inspector para constatar lo denunciado y comenzar las actuaciones correspondientes.
Las denuncias pueden realizarse directamente en el Juzgado Administrativo de Faltas, de 7 a 14 horas, o comunicándose a través del 103.
Ferrero también indicó que existen vecinos que ya cuentan con su número telefónico y que, ante situaciones de este tipo, pueden comunicarse directamente con él, incluso fuera del horario habitual de atención.
La posibilidad de denunciar resulta especialmente importante ante situaciones que requieren una intervención rápida, ya que una demora puede significar que el animal continúe expuesto al maltrato o que el cuadro de abandono se agrave.
Más allá de la aplicación de sanciones, Ferrero señaló que desde el Ejecutivo municipal se está trabajando en una mirada más integral sobre el cuidado de los animales.
El funcionario mencionó que la problemática no se limita a perros y gatos, sino que también comprende a equinos, vacas y otros animales de mayor porte que pueden encontrarse dentro del ejido urbano.
En este sentido, explicó que se analiza la posibilidad de contar con un lugar adecuado para contener a los animales que sean retirados de situaciones de maltrato, hasta que puedan intervenir y resolver los organismos competentes, como Policía Rural o Ambiente.
“El objetivo es sacarlo de esa situación”, resumió.
Ferrero reconoció además que los tiempos administrativos y procesales pueden resultar extensos frente a situaciones en las que la urgencia requiere respuestas inmediatas. En ese marco, destacó la importancia de las cámaras de seguridad y de los registros que puedan aportar los vecinos para facilitar la identificación de responsables y la intervención.
Otro de los puntos destacados durante la entrevista fue el trabajo conjunto con SOS-Vida, organización que interviene habitualmente ante situaciones vinculadas con animales en la ciudad.
Ferrero explicó que existe una comunicación permanente con sus integrantes y que esa articulación permite “aceitar” los procedimientos, especialmente porque las voluntarias conocen muchas de las situaciones y, en determinados casos, también a los propietarios de los animales.
De esta manera, pueden acercar información al Juzgado y colaborar para que los responsables sean intimados a cumplir con sus obligaciones.
“Ellas conocen a los dueños, entonces también podemos intimar a los dueños para que empiecen a ser responsables también”, explicó.
Además, Ferrero confirmó que SOS-Vida puede presentar denuncias ante el Juzgado de Faltas, una alternativa que permite canalizar formalmente situaciones detectadas por la organización.
El juez consideró importante que los vecinos comprendan que la responsabilidad frente a un caso de maltrato animal no recae exclusivamente en las organizaciones proteccionistas.
La participación ciudadana y la denuncia resultan fundamentales para que las autoridades puedan conocer las situaciones y actuar.
Las integrantes de SOS-Vida, por su presencia cotidiana en distintos sectores de la ciudad, muchas veces tienen un conocimiento directo de la situación de determinados animales.
Ferrero destacó ese trabajo y señaló que conocen “la historia de cada uno de los perritos”, aunque lamentó que en algunas oportunidades la intervención llegue cuando el animal ya ha sufrido un deterioro considerable o cuando directamente resulta demasiado tarde.
En este contexto, el mensaje central es que ante una situación de maltrato o abandono, denunciar permite activar los mecanismos de intervención y abre la posibilidad de que las autoridades puedan actuar antes de que las consecuencias sean irreversibles.


