“Gracias al esfuerzo de un montón de gente, de empresas, de socios, simpatizantes, hinchas, profes, de todos, llegamos a puerto”, señaló.
Al recordar aquel momento, Rivarola reconoció que incluso dentro de la comisión directiva no llegaron a dimensionar completamente el desafío que estaban asumiendo.
La posibilidad de vender las antiguas instalaciones y avanzar hacia un nuevo predio apareció como una oportunidad concreta y, según relató, decidieron tomarla sin detenerse demasiado a analizar todas las consecuencias que podía traer.
“Yo creo que no sé si fuimos conscientes del paso que dábamos en aquel momento”, reconoció.
El dirigente recordó que pasar de contar con instalaciones deterioradas, pero existentes, a encontrarse con un terreno prácticamente vacío fue una situación difícil desde lo emocional y desde lo económico.
“Fue durísimo”, resumió, aunque con el paso del tiempo considera que aquella decisión permitió iniciar una transformación profunda.
Uno de los aspectos que más satisfacción genera actualmente en Rivarola es observar cómo el club vuelve a ocupar un lugar importante dentro de la comunidad.
La recuperación y puesta en funcionamiento del salón permitió que nuevamente distintas actividades, instituciones y vecinos vuelvan a encontrarse en espacios vinculados a Estudiantes.
El presidente considera que ese proceso representa algo más que una cuestión edilicia.
“Creo que eso hace que vuelva a tomar de a poco y a ocupar el lugar que siempre ocupó Estudiantes en la comunidad”, explicó.
Según planteó, durante la etapa de transición el club tuvo que dejar parcialmente de lado ese rol para concentrarse en alcanzar los objetivos que permitieron llegar a la situación actual. Ahora, la intención es recuperar progresivamente esa presencia social.
De cara al nuevo período de gestión, Rivarola aclaró que no existe una única obra o proyecto que concentre todas las expectativas, sino un conjunto de objetivos institucionales y de infraestructura.
Uno de los principales desafíos será consolidar un funcionamiento ordenado y sistemático que permita al club proyectarse hacia el futuro.
“Hoy hemos empezado a caminar ese objetivo que nos habíamos planteado de evolución institucional”, sostuvo.
En ese sentido, describió la dinámica cotidiana del nuevo predio: desde las primeras horas de la mañana comienza el movimiento y la actividad se extiende hasta la noche.
La intención es que Estudiantes vuelva a transformarse en un polo de recreación, contención, deporte y convivencia social, con las puertas abiertas para quienes quieran acercarse.
Dentro de los objetivos de la nueva gestión también aparece la necesidad de terminar de cumplir con los compromisos económicos asumidos durante el proceso de traslado y construcción.
Rivarola señaló que existe una deuda vinculada a ese proceso, pero remarcó que se encuentra estabilizada y bajo control.
“Es totalmente controlable y la tenemos estabilizada”, afirmó, aunque planteó como objetivo seguir avanzando hasta completar los compromisos asumidos.
La idea es continuar evolucionando sin poner en riesgo la estructura económica y financiera de la institución.
Otro de los anuncios realizados por Rivarola está relacionado con la reapertura de la sede del club.
Según explicó, el nuevo concesionario, Cristian Novillo, se encuentra trabajando en la decoración y en los últimos detalles del espacio. La expectativa es que la sede pueda volver a abrir sus puertas en aproximadamente 15 o 20 días.
El dirigente reconoció que anteriormente se había intentado poner en funcionamiento la sede con otra propuesta, pero finalmente aquella experiencia no prosperó.
Ahora se busca encontrar un equilibrio entre una propuesta renovada y la identidad histórica del club.
El objetivo es que el lugar pueda ser utilizado por socios, hinchas, familias, mujeres, niños y toda la comunidad, sin perder de vista al socio como uno de los principales pilares de la institución.
Rivarola también repasó algunos avances concretos en materia de infraestructura.
El club incorporó 250 sillas propias para el salón, gracias a la colaboración de una empresa, además de haber sumado mesas, parte del mobiliario y otros elementos que quedaron en poder de la institución a partir de los acuerdos realizados.
También mencionó trabajos vinculados con campanas, bachas, estufas y luces, con la intención de que, a futuro, el club sea propietario de la mayor cantidad posible de equipamiento y no dependa de los elementos aportados por eventuales concesionarios.
En el predio, además, comenzó la construcción del tapial perimetral en el sector de la pileta, mientras que ya se completaron trabajos vinculados con el predio y la cancha de fútbol.
Uno de los grandes objetivos a largo plazo será completar el cerramiento perimetral de todo el predio, una obra que Rivarola reconoce que demandará varios años.
La pileta también ocupa un lugar importante dentro de la planificación.
Rivarola destacó que durante los últimos dos o tres años, cuando el club todavía no contaba con el salón plenamente operativo, la actividad de la pileta permitió generar recursos y se transformó en uno de los pilares económicos de la institución.
Por eso, la intención es potenciar su funcionamiento y darle continuidad al trabajo realizado.
Otro aspecto destacado por el presidente fue la incorporación de nuevos colaboradores.
Rivarola aseguró que Estudiantes continúa encontrando personas dispuestas a participar en las distintas áreas. Mencionó especialmente la incorporación de gente joven a la subcomisión de fútbol y el trabajo de quienes participan en fútbol infantil.
También destacó que durante la última asamblea se incorporaron a la comisión directiva dos mujeres jóvenes, docentes del club, que manifestaron su intención de participar activamente en la conducción institucional.
Para Rivarola, esa renovación es una señal positiva para el futuro.
También puso como ejemplo el trabajo conjunto realizado por las subcomisiones de karate, fútbol mayor y bochas durante la organización de la Fiesta del Disco de Arado, además de la aparición de nuevos colaboradores en otras disciplinas.
“Tenemos gente que siempre va apareciendo”, destacó.
Sobre el final, Rivarola hizo hincapié en que la presidencia representa solamente una responsabilidad dentro de un trabajo colectivo.
Recordó que llegó a la institución como jugador, hizo allí todas sus divisiones inferiores, jugó en Reserva y Primera y posteriormente se convirtió en dirigente.
“Si bien a mí me toca encabezar porque tenía en su momento la anhelo de ser presidente de mi club, somos un montón”, expresó.
Para el dirigente, “en Estudiantes somos todos elaboradores, todos trabajadores”, una idea que busca transmitir como parte de la identidad de la institución.
Finalmente, pidió al socio y a los simpatizantes que continúen acompañando, acercándose al club y participando.
“Acá todos nosotros estamos de paso y la institución queda”, sostuvo, al remarcar que las puertas continuarán abiertas para recibir propuestas, aportes y nuevas personas que quieran sumarse.
La nueva etapa, aseguró, tendrá como eje seguir evolucionando y brindar a la comunidad de Hernando todo aquello que esté al alcance del club.
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