El Coro Municipal de Hernando cumple 45 años y una parte fundamental de esa historia está vinculada con la trayectoria de Ariel Rodríguez, quien lleva 25 años como director de la agrupación.
En diálogo con RH1, Rodríguez reflexionó sobre lo que significa sostener durante cuatro décadas y media una institución cultural y destacó especialmente a todas las personas que, desde distintos lugares, hicieron posible su continuidad.
“45 años de una institución cultural es enorme”, expresó, al tiempo que reconoció que muchas veces resulta difícil dimensionar todo lo que implica semejante trayectoria.
En ese recorrido aparecen quienes soñaron y pusieron en marcha el coro, quienes lo acompañaron desde la Municipalidad y también quienes atravesaron los distintos momentos de crecimiento y las etapas más complejas.
Rodríguez explicó que la actual Escuela Municipal de Música tiene sus raíces directamente vinculadas con el Coro Municipal.
La escuela surgió, entre otras razones, por la necesidad de contar con una mayor formación musical para los integrantes del coro. Con el paso del tiempo, ese proceso permitió que muchos alumnos alcanzaran un crecimiento individual que posteriormente se trasladó al funcionamiento colectivo.
Según explicó, ese crecimiento se refleja actualmente en la posibilidad de abordar obras de mayor dificultad, nuevos repertorios y desafíos diferentes.
En este sentido, destacó también el trabajo que se viene realizando para mejorar la infraestructura de la escuela. Una comisión de amigos en apoyo a la Escuela de Música, integrada en buena medida por integrantes del propio coro, viene colaborando para mejorar las instalaciones.
Entre los trabajos mencionados se encuentra el acondicionamiento de aulas y el avance en un estudio de grabación, mientras todavía restan acondicionar otros espacios.
Para Rodríguez, la escuela y el coro mantienen una relación prácticamente inseparable: la formación alimenta al coro y el coro, a su vez, constituye uno de los grandes espacios donde esa formación puede desarrollarse.
Rodríguez también se refirió a su propia trayectoria como director coral.
Cuenta con 40 años como director de coros y señaló que el Coro Municipal de Hernando es la agrupación que más tiempo ha dirigido, superando ya el período de casi 20 años que había alcanzado anteriormente con otro coro.
Al mirar hacia atrás, reconoció que resulta impactante comprobar qué porcentaje de su propia vida ha estado vinculado con esta actividad.
Pero uno de los desafíos permanentes es la renovación de los integrantes.
Para Rodríguez, la renovación de un coro no tiene una fórmula única. Las necesidades sociales, las posibilidades de participación y las alternativas culturales disponibles fueron cambiando con el paso de las décadas.
Comparó la realidad actual con la de hace 45 años, cuando las opciones para participar en actividades comunitarias eran mucho más acotadas.
Hoy existe una enorme variedad de propuestas: deportes, actividades culturales, yoga, música y múltiples alternativas que permiten a las personas elegir dónde dedicar su tiempo.
Por eso, explicó, la participación en un coro también debe entenderse dentro de esa nueva realidad social.
Uno de los conceptos más fuertes de la entrevista apareció al hablar de lo que significa formar parte de un coro.
Rodríguez destacó que en una época marcada por el individualismo, el canto coral propone exactamente lo contrario: el nosotros.
“No hay nada más necesario en un coro que el otro”, sostuvo al explicar que nadie puede construir una interpretación coral de manera individual.
En ese sentido, destacó que el coro reúne personas de diferentes niveles económicos, educativos, culturales e ideológicos.
Incluso señaló que dentro del grupo pueden existir diferencias y discusiones sobre distintos temas, pero que el respeto resulta fundamental para poder convivir.
En ese punto recuperó una frase que atribuyó a un amigo: “Los coros son la resistencia cultural".
Para Rodríguez, esa definición sintetiza el valor de una actividad que obliga a mirar al otro, escucharlo y trabajar junto a él.
Entre los proyectos más importantes que tiene actualmente el Coro Municipal aparece un viaje a Brasil, previsto para fines de septiembre.
La invitación llegó desde un grupo de personas de Córdoba, Argentina, que desde hace tres años organiza un festival coral en Brasil. Ante la propuesta, desde Hernando decidieron aceptar el desafío.
La delegación tiene previsto viajar para participar del festival y realizar presentaciones en distintos lugares de la región, además de participar de talleres y actividades de formación y trabajar repertorio en conjunto con otros coros.
Para Rodríguez, se trata de una experiencia que permitirá no solamente cantar en otros escenarios, sino también compartir conocimientos y continuar creciendo como agrupación.
Durante la entrevista también hubo espacio para hablar de Coralía, proyecto que reúne a integrantes de distintos coros.
Rodríguez explicó que se trata de una propuesta que funciona por proyectos: las personas se incorporan para una determinada actividad y, una vez finalizada, regresan a sus respectivos coros de base.
La idea, justamente, es que esa experiencia permita fortalecer posteriormente a cada agrupación.
Para el director, este tipo de iniciativas son una apuesta importante para mantener activa y presente la actividad coral en la región.
En el plano personal, Rodríguez atraviesa una etapa diferente. Ya jubilado de su actividad docente, continúa vinculado a los proyectos corales y a la Escuela Municipal de Música.
Contó que su retiro fue una decisión que tomó con anticipación y que, incluso, prolongó durante algunos años su permanencia en el Conservatorio de Música de Río Cuarto, donde desarrolló buena parte de su actividad docente.
Una frase que escuchó de un referente de su pueblo quedó especialmente presente en su reflexión: “Una de las cosas más sabias del ser humano es saber retirarse a tiempo”.
Rodríguez reconoció que no siempre resulta sencillo saber cuándo dar un paso al costado, pero planteó que la pregunta debe ser desde qué lugar puede continuar aportando para que los proyectos sigan creciendo.
“Uno quisiera seguir por cien años más, pero se sabe que no se puede”, expresó con una mezcla de humor y reflexión.
Sobre el final de la entrevista, Rodríguez dejó un saludo especial por los 45 años del Coro Municipal.
Destacó que una trayectoria semejante solamente es posible cuando existe el compromiso de muchas personas: desde quienes trabajan en el ámbito político y cultural hasta los propios coreutas y sus familias, que acompañan y hacen posible la participación.
“45 años son un montón de tiempo”, resumió.
Y detrás de ese tiempo, sostuvo, hay una historia construida colectivamente.
Una historia que continúa con nuevos integrantes, nuevos proyectos, nuevas obras y desafíos como el viaje a Brasil, pero que mantiene intacta la esencia que Rodríguez considera fundamental: hacer música junto a otros, crecer a partir del encuentro y sostener una institución cultural que ya forma parte de la identidad de Hernando.



