La nueva edición presenta unas 112 páginas y alrededor de 980 figuritas, superando ampliamente a las colecciones anteriores. Cada selección cuenta con su espacio, incluyendo escudo, plantel y jugadores, además de secciones especiales dedicadas a estadios y sedes.
El aumento en la cantidad de equipos —de 32 a 48— explica este salto en volumen, que también se traduce en un mayor desafío para quienes intenten completar el álbum.
El precio del álbum en el país fue fijado en torno a los $15.000 en su versión básica.
En cuanto a las figuritas:
Con estos valores, completar la colección se perfila como un desafío económico importante, especialmente por la gran cantidad de figuritas.
Cada sobre contiene siete figuritas y se vende cerrado, manteniendo intacta la esencia del juego: la sorpresa, las repetidas y el intercambio.
En plazas, escuelas y reuniones familiares, vuelve a escucharse la pregunta de siempre: “¿la tenés?” o “¿te falta?”. Ese ritual, que atraviesa décadas, sigue siendo el corazón de la experiencia.
Si bien no hay un costo exacto para llenar el álbum, las proyecciones indican que será uno de los más caros de la historia. Solo en un escenario ideal —sin repetidas— el gasto mínimo podría superar los 200 mil pesos, aunque en la práctica suele ser bastante más alto.
Como en cada edición, también pueden aparecer particularidades: jugadores que finalmente no disputen el Mundial o figuritas difíciles de conseguir.
Más allá del negocio editorial, el álbum vuelve a consolidarse como un fenómeno cultural. Niños, jóvenes y adultos participan por igual de una tradición que combina fútbol, colección y sociabilidad.
En tiempos digitales, la experiencia se amplía con versiones virtuales y aplicaciones, aunque el formato físico sigue siendo el gran protagonista.
Con cada Mundial, el álbum de Panini Group renueva su vigencia. Y en este 2026, con una edición histórica, todo indica que volverá a ser parte del día a día en Hernando y en todo el país.
Porque más allá de completar páginas, el verdadero valor sigue estando en el encuentro con otros, en el intercambio y en esa emoción simple que se repite generación tras generación.



