El economista destacó que, a pesar de la incertidumbre global, los precios agrícolas muestran señales positivas.
Según indicó, se observan subas en trigo, soja y maíz, impulsadas por la demanda internacional y el contexto energético.
Además, anticipó una campaña histórica para el campo argentino.
“Estamos frente a la cosecha más importante de la historia. No hay registro de una cosecha de esta magnitud”, señaló.
En ese sentido, indicó que el único factor pendiente sería una eventual reducción de retenciones, algo que —según su análisis— podría ocurrir recién en la segunda mitad del año.
Di Stefano sostuvo que el tipo de cambio ya habría alcanzado su piso y que, hacia adelante, acompañará el ritmo inflacionario.
“El dólar probablemente ya llegó a su piso y de ahora en adelante se va a mover acompañando la inflación”, afirmó.
Según sus proyecciones, la inflación anual podría ubicarse cerca del 30%, con un dólar que seguiría una trayectoria similar.
“Podría terminar el año cerca de 1.850 pesos, con una suba gradual”, explicó.
Durante la entrevista también se refirió a los cambios estructurales del nuevo esquema económico y a la necesidad de adaptación de productores y empresarios.
“El plan económico cambió para todos los actores. El productor, el dueño del campo y el empresario tienen que involucrarse más en el negocio”, sostuvo.
Incluso graficó esta idea con una metáfora:
“Es como el omelette de jamón y queso: la gallina participa, pero el cerdo se involucra. En este modelo hay que involucrarse”.
Consultado sobre la situación del sector lechero, el economista consideró que los tamberos deberían cobrar mejores precios y en plazos más cortos.
También señaló que el sector deberá adaptarse con mayor escala, mejoras genéticas y agregado de valor.
“Los tambos tienen que ir un paso más adelante: producir queso, dulce de leche o productos que lleguen directamente a la góndola”, recomendó.
En cuanto a la economía cotidiana, Di Stefano reconoció que actualmente existe una merma en algunos sectores del consumo, aunque advirtió que también hay un cambio profundo en los hábitos de compra.
“El consumo crece alrededor del 2% anual, pero los supermercados están cayendo mientras que el e-commerce crece cerca del 20% y los negocios de cercanía un 15%”, explicó.
Según su análisis, el consumidor actual compra de forma más selectiva y utiliza cada vez más el comercio digital.
Finalmente, el economista aseguró que, una vez superado el período de feriados entre fines de marzo y comienzos de abril, la economía podría comenzar a mostrar señales de recuperación.
“Después de Semana Santa Argentina va a entrar en un proceso de reactivación económica que podría extenderse hasta fin de año”, afirmó.
No obstante, reconoció que en el presente la microeconomía aún atraviesa dificultades.
“Hoy la micro está complicada, pero con la cosecha récord y algunos ajustes económicos debería comenzar a verse un derrame en las economías del interior”, concluyó.
PARA VER LA NOTA COMPLETA, HACER CLIC:
(11) Facebook



