En su análisis, el periodista Juan Carlos Bustos señaló que la temperatura del océano Pacífico se ha incrementado hasta 2 °C por encima de los valores normales, una condición que le otorga características de un evento fuerte, al que incluso se ha comenzado a denominar “Súper Niño”.
Bustos citó un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario, según el cual las precipitaciones comenzarían a incrementarse significativamente a partir de octubre, con valores que podrían ubicarse aproximadamente un 30% por encima de los parámetros normales en octubre, 70% en noviembre y 90% en diciembre.
El escenario proyectado genera preocupación y, al mismo tiempo, plantea la necesidad de anticiparse con medidas preventivas.
Ante la posibilidad de lluvias importantes, Bustos remarcó que toda precaución será fundamental tanto en las zonas rurales como en las ciudades.
Uno de los principales puntos de atención estará puesto en los caminos rurales, debido al estado que presentan actualmente muchos de ellos.
La llegada de lluvias abundantes podría generar dificultades para la circulación y para el traslado de la producción, especialmente en un contexto donde el sector agropecuario necesita mantener la conexión con los centros de comercialización y los puertos.
En las ciudades, la prevención también debería concentrarse en el correcto funcionamiento de los sistemas de escurrimiento.
Entre las tareas necesarias se mencionan el desmalezado de ríos, arroyos y canales, la limpieza de alcantarillas y cunetas y el acondicionamiento de las salidas de agua de los barrios que presentan mayores riesgos de anegamiento.
En aquellos sectores donde sea necesario, también podría contemplarse la construcción de canales provisorios para favorecer el escurrimiento.
Otro de los puntos señalados por Bustos es el estado de las rutas.
Frente a lluvias intensas, el agua puede cubrir sectores deteriorados y pozos existentes en las calzadas, convirtiéndolos en verdaderas trampas para los conductores, ya que las irregularidades quedan ocultas bajo el agua.
La situación plantea además una particular contradicción: un escenario de mayores lluvias puede representar una oportunidad para el campo y para la exportación de productos agropecuarios, pero al mismo tiempo puede dificultar seriamente el traslado de esa producción hacia los puertos.
Bustos resumió esta situación como “el país de las contradicciones”: por un lado, la posibilidad de contar con mejores condiciones para la producción y exportación; por otro, las dificultades que podrían presentarse para movilizar esa producción si los caminos y las rutas no se encuentran en condiciones.
Frente a este panorama, el periodista señaló que continuará alertando sobre la evolución del escenario climático, aunque reconoció que algunos productores han optado por esperar y observar cómo se desarrolla la situación antes de tomar decisiones.
La recomendación central pasa por anticiparse y aprovechar este período previo a las lluvias para revisar caminos, desagües, alcantarillas, canales y sectores con antecedentes de anegamientos.




