Según explicó, durante el último año se registró una mejora importante tanto en la coparticipación como en la recaudación propia.
Bianchini recordó que el municipio depende en gran medida de los recursos que distribuye la Provincia y que, cuando disminuye la recaudación provincial, también se reducen automáticamente los fondos que llegan a Hernando.
No obstante, afirmó que la comparación con el año pasado muestra una evolución favorable.
El dato más significativo que aportó fue el incremento cercano al 30 % en la recaudación municipal, un crecimiento que atribuyó tanto a una mejora de las expectativas económicas como al cumplimiento de los contribuyentes.
"La gente que paga, paga siempre", señaló al explicar que el aumento no responde a una mayor cantidad de contribuyentes sino al crecimiento de la recaudación efectiva.
Para el intendente, el principal logro de la gestión no pasa únicamente por las obras, sino por haber conseguido mantener ordenadas las finanzas municipales en uno de los períodos económicos más complejos de los últimos años.
Durante la entrevista remarcó que la Municipalidad nunca dejó de cumplir con el pago de salarios y que esa conducta financiera fue una prioridad desde el inicio de la gestión.
"Hoy la Municipalidad está ordenada económicamente."
En ese sentido, recordó que durante administraciones anteriores hubo dificultades para afrontar los haberes del personal y afirmó que, pese al complejo contexto económico nacional, Hernando logró sostener su funcionamiento sin atrasos salariales.
Bianchini definió su estilo de gestión como una administración basada en la prudencia.
Explicó que ninguna decisión importante se toma sin antes consultar con el área económica del municipio para conocer si existen recursos suficientes para afrontar el gasto.
Lejos de considerar esa metodología una limitación, sostuvo que representa una forma responsable de administrar el dinero público.
"No hago ninguna cosa sin sentarme antes con Economía y preguntar si realmente la podemos hacer."
Y agregó otra definición que resume su criterio administrativo:
"Como uno maneja el bolsillo de su casa, tiene que manejar el bolsillo del municipio."
El intendente reconoció que el contexto económico obligó a modificar buena parte de los proyectos que imaginaba al comenzar su mandato.
Recordó que muchas de las iniciativas presentadas durante la campaña fueron concebidas bajo una realidad completamente distinta y que la crisis nacional terminó alterando todas las previsiones.
"Me encontré con una situación económica que no se la deseo a nadie", expresó al recordar el escenario con el que debió administrar desde el inicio de la gestión.
Pese a ello, aseguró que nunca perdió de vista los objetivos originales y que el desafío consistió en adaptar permanentemente las prioridades a la disponibilidad de recursos.
Con un panorama financiero algo más favorable, el municipio comenzó nuevamente a ejecutar obras de infraestructura.
Para Bianchini, la mejora en la recaudación permite planificar con mayor previsibilidad, aunque aclaró que todavía no alcanza para concretar todas las inversiones que la ciudad necesita.
Incluso admitió que le gustaría renovar parte del parque automotor municipal e incorporar nueva maquinaria pesada, pero sostuvo que hoy no existen condiciones económicas para hacerlo.
"Me gustaría comprar una retroexcavadora, una pala, modernizar el parque automotor... pero no lo puedo hacer porque no alcanza", afirmó.
Quizás una de las definiciones más fuertes de toda la entrevista llegó cuando reflexionó sobre las dificultades que le tocó atravesar.
El intendente sostuvo que gobernar durante los últimos años implicó tomar decisiones permanentemente condicionadas por la falta de recursos.
Sin embargo, aseguró que nunca consideró la posibilidad de paralizar la gestión.
"La gente me sentó acá y ahora no puedo ponerme a llorar. Tengo que administrar."
Aunque el panorama económico comenzó a mostrar algunos signos de recuperación, Bianchini evitó transmitir un mensaje triunfalista.
Reconoció que todavía existen numerosas dificultades, que los recursos siguen siendo limitados y que la administración municipal deberá continuar manejándose con extrema prudencia.
Su evaluación, sin embargo, deja un diagnóstico claro: considera que Hernando atraviesa una etapa más estable que la vivida durante los últimos años y que ese orden financiero constituye la base sobre la cual pretende avanzar con las obras previstas para el tramo final de su gestión.




