"Cuando llegué había una perra con crías y me encontré con los caniles ya hechos. A partir de ahí siempre fuimos agregando cosas para mejorar el lugar", recordó.
Actualmente, algunos perros llevan prácticamente toda su vida en el refugio. Hay animales de 13 y hasta 14 años que fueron rescatados siendo cachorros y nunca lograron ser adoptados.
Marisa, encargada de la alimentación y limpieza de los animales, explicó que la tarea demanda dedicación todos los días.
"Ellos esperan que uno llegue. Les damos comida, agua, limpiamos los caniles y también controlamos si alguno está lastimado o necesita atención veterinaria", señaló.
Además de alimentar a los perros, los voluntarios administran medicamentos a los animales de mayor edad y realizan un seguimiento permanente de su estado de salud.
Desde SOS Vida remarcaron que muchas personas colaboran con colchones, frazadas, trapos, casitas para perros y otros elementos que, aunque para algunos ya no tienen utilidad, resultan fundamentales para mejorar la calidad de vida de los animales.
"Lo que para otros es basura, para nosotros es un tesoro", resumieron.
La principal inquietud hoy pasa por el futuro del refugio. Una parte del predio deberá desocuparse debido a la apertura de una calle vinculada a un lote recientemente vendido.
Esto obligará a trasladar varios caniles y construir nuevas instalaciones.
Desde la institución indicaron que ya mantuvieron reuniones con el Municipio y esperan una pronta respuesta para conocer el espacio definitivo donde funcionará el refugio.
"Lo único que pedimos es que los nuevos caniles sean seguros, tengan techo, sombra y permitan que los perros estén protegidos de la lluvia y del frío", manifestaron.
También señalaron que muchos árboles serán retirados durante las obras, por lo que consideran indispensable garantizar sectores con sombra para el verano.
Las integrantes de SOS Vida explicaron que el mantenimiento del refugio representa un importante esfuerzo económico.
Solo en alimento consumen alrededor de 400 mil pesos por mes, mientras que los gastos veterinarios oscilan actualmente entre 5 y 7 millones de pesos, dependiendo de las necesidades sanitarias de los animales.
Estos recursos se obtienen mediante rifas, cuotas societarias y donaciones de vecinos.
La rifa anual de la institución, cuyo sorteo está previsto para fines de este mes, destinará la totalidad de lo recaudado a afrontar gastos veterinarios.
Las voluntarias también respondieron a las críticas que, en ocasiones, reciben en redes sociales por no poder asistir inmediatamente a cada denuncia de perros abandonados.
Explicaron que ninguna de ellas cobra un sueldo y que todas desarrollan esta tarea en forma solidaria, compatibilizándola con sus actividades personales y laborales.
Además, remarcaron que no todos los animales pueden ingresar al refugio debido a cuestiones de espacio y convivencia, ya que incorporar un perro desconocido puede generar peleas con aquellos que llevan años viviendo allí.
Finalmente, insistieron en la importancia de la tenencia responsable y de la adopción.
"Todos estos perros están esperando una familia. Son adultos, pero también merecen una oportunidad", expresaron.
Quienes deseen colaborar con alimentos, colchones, casitas, frazadas o mediante aportes económicos pueden comunicarse con SOS Vida para coordinar la entrega de las donaciones y contribuir al sostenimiento del refugio.




