Durante la investigación también comenzaron a aparecer testimonios de vecinos que aseguran haber sufrido ataques o mordeduras del mismo animal con anterioridad.
"Muchas veces tomamos conocimiento cuando el problema ya alcanzó una gravedad extrema. Después aparecen personas que cuentan que el mismo perro había mordido días o meses antes. Lo importante es prevenir y denunciar a tiempo", remarcó el magistrado.
El juez explicó que, si se comprueba el maltrato animal, podrían coexistir dos tipos de responsabilidades: una administrativa, prevista en las ordenanzas municipales que prohíben los tratos indignos hacia los animales, y otra penal, cuya intervención corresponde a la Fiscalía.
Respecto del futuro del perro involucrado, Ferrero aclaró que el sacrificio del animal es una medida excepcional.
"Lo habitual es que, si no existe un lugar adecuado para su resguardo, sea trasladado a un centro antirrábico de Río Tercero, Río Cuarto o Córdoba, donde queda bajo cuidado especializado", señaló.
Asimismo, confirmó que el área de Ambiente de la Provincia de Córdoba ya fue notificada para intervenir en el caso junto con los organismos competentes.
Según explicó el titular del Juzgado Administrativo de Faltas, los plazos procesales municipales prevén que las primeras resoluciones puedan conocerse dentro de aproximadamente diez días hábiles. En ese tiempo se recibirán informes técnicos y demás elementos necesarios para determinar responsabilidades.
Ferrero aprovechó la entrevista para pedir a los vecinos que denuncien situaciones de riesgo antes de que deriven en episodios más graves.
Explicó que muchas personas no denuncian por tratarse de conflictos entre vecinos, pero recordó que las presentaciones pueden realizarse de manera anónima ante el Juzgado de Faltas.
"Sabemos que muchas veces existe temor a generar conflictos con un vecino, pero las denuncias pueden hacerse de forma anónima y eso permite actuar preventivamente", sostuvo.
El magistrado también recordó un caso resuelto la semana pasada, en el que un conductor atropelló y abandonó a un perro. Gracias a imágenes de cámaras de seguridad se logró identificar al responsable y alcanzar una solución mediante una audiencia conciliatoria.
En ese expediente no se priorizó una multa económica, sino una medida reparadora acordada con la familia afectada: la entrega de alimentos a una institución protectora de animales, buscando que la sanción tuviera un carácter solidario y reparador del daño ocasionado.
Finalmente, Ferrero adelantó que en los próximos días podrían conocerse novedades sobre la investigación del caso que hoy conmueve a Hernando.



