Losano explicó que el 25 de Mayo de 1810 y el 9 de Julio de 1816 forman parte de un mismo proceso histórico.
"Argentina tiene dos fechas de cumpleaños", expresó, al señalar que la Revolución de Mayo abrió el camino de los debates políticos, mientras que seis años más tarde el Congreso de Tucumán dio el paso definitivo al declarar la independencia de España.
La historiadora recordó además que el Congreso no fue una reunión de un solo día, sino que comenzó a sesionar el 24 de marzo de 1816, permaneció activo hasta 1820 y posteriormente trasladó sus deliberaciones a Buenos Aires debido al avance de las tropas realistas sobre Tucumán.
Uno de los aspectos que destacó fue que el territorio de aquel entonces era muy diferente al de la Argentina actual.
Explicó que extensas regiones permanecían bajo el control de los pueblos originarios y que provincias como Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes no participaron del Congreso porque integraban la Liga de los Pueblos Libres, liderada por José Gervasio Artigas, enfrentada políticamente con Buenos Aires por las diferencias entre los proyectos federal y centralista.
También recordó que la declaración de la independencia fue difundida no solo en español, sino también en quechua y aymara, con el objetivo de llegar a las comunidades indígenas del actual noroeste argentino y del Alto Perú.
Durante la entrevista, Losano señaló que muchas de las discusiones que atravesaron el Congreso de Tucumán siguen presentes en la actualidad.
Indicó que la tensión entre el poder concentrado en Buenos Aires y las provincias nació en aquellos años y que el federalismo buscó garantizar la autonomía provincial frente a las posiciones centralistas.
"La discusión sobre el peso político y económico de Buenos Aires frente al interior viene desde los orígenes del país", afirmó.
Consultada sobre el presente, la profesora sostuvo que la independencia debe analizarse desde múltiples dimensiones.
Explicó que en 1816 se logró la independencia política respecto de España, pero que quedaron pendientes otros aspectos vinculados con la autonomía económica, cultural, alimentaria y social.
Además, recordó que la independencia fue impulsada principalmente por el sector criollo, cuyos intereses no siempre coincidían con los de los pueblos originarios, los esclavos africanos o las mujeres, quienes vivían realidades muy diferentes.
Finalmente, Losano rechazó tanto la visión de una revolución protagonizada únicamente por héroes y multitudes unidas como la idea de que solo interesó a una pequeña élite.
Sostuvo que las investigaciones históricas muestran una sociedad atravesada por múltiples intereses y una creciente participación política de distintos sectores, cada uno con sus propias expectativas respecto del proceso revolucionario.
"La historia no es blanca o negra. Es mucho más compleja y está llena de matices", resumió la docente, quien además invitó a los interesados a participar del taller virtual de Historia que coordina desde hace diez años a través de su espacio "Historia del Plural".




