El dirigente explicó que el Consorcio Caminero invierte cada año cientos de millones de pesos en maquinaria y mantenimiento, pero advirtió que esos recursos resultarán insuficientes si no se controla el escurrimiento del agua desde los propios campos.
"Toda la plata que ustedes aportan para comprar las máquinas que vieron afuera no va a alcanzar para nada si seguimos destruyendo los caminos con el agua", expresó.
Benso señaló que, de continuar esta situación, el Consorcio deberá destinar cada vez más recursos a reparar daños provocados por los excesos hídricos, en lugar de seguir mejorando la infraestructura rural.
Durante su exposición llamó a los productores a debatir y planificar obras de sistematización dentro de cada establecimiento.
Recordó que actualmente existen conocimientos técnicos, estudios de cuencas y nuevas herramientas que permiten conducir mejor el agua, evitando daños tanto en los caminos como en los campos vecinos.
"Tenemos los medios, los conocimientos y toda la capacidad técnica para hacerlo. Lo que falta es tomar la decisión. Y esa decisión es cultural y social", afirmó.
También cuestionó prácticas que alteran el funcionamiento natural del terreno y advirtió que el deterioro ambiental podría derivar incluso en responsabilidades legales.
Uno de los momentos más fuertes del discurso llegó cuando pidió tomar verdadera dimensión del riesgo que representan las lluvias intensas.
"Al agua hay que respetarla. Da vida, pero también la quita. Y cuando hace daño, muchas veces es irreparable", sostuvo.
Benso recordó los problemas registrados durante los últimos años en distintos sectores del departamento Tercero Arriba, donde precipitaciones muy concentradas provocaron roturas de caminos, aislamiento de establecimientos rurales y complicaciones para sacar la producción.
El presidente explicó que el Consorcio Canalero invitó al meteorólogo Leonardo De Benedictis a elaborar un informe especial para los productores.
Según indicó, los pronósticos muestran la posibilidad de un período con lluvias superiores a lo normal y eventos extremos focalizados durante la próxima primavera y verano.
Aclaró que no se trata de una certeza sino de un escenario probable que obliga a comenzar desde ahora con tareas preventivas.
"Queremos que todos estén preparados. A lo mejor en algunos lugares llueva poco, pero habrá zonas donde las precipitaciones pueden ser muy importantes", señaló.
Durante la Asamblea del Consorcio Canalero Cauce Nuevo, Benso también explicó cuál es la verdadera función de la institución.
"El Consorcio Canalero no gobierna; ayuda. No hace canales para mandarle el agua al vecino. Lo que hace es administrar los excesos hídricos y trabajar junto al Consorcio Caminero para proteger la red vial", remarcó.
En ese sentido destacó la importancia del trabajo conjunto entre ambas instituciones para minimizar el impacto de las lluvias sobre la producción y los caminos rurales.
Al iniciar la Asamblea del Consorcio Canalero, Benso agradeció especialmente la presencia de funcionarios de la Municipalidad de Hernando, entre ellos el secretario de Gobierno Jorge Rozas, el director de Obras Públicas, Guillermo Defagot, el director de Servicios Públicos Adrián Rivarola.
Señaló que la presencia de las autoridades refleja una decisión política de acompañar el trabajo institucional y remarcó que el Consorcio mantiene "las puertas abiertas para todos" con el objetivo de gestionar obras y buscar soluciones para toda la región.
Como cierre, Benso insistió en que la prevención debe comenzar antes de que lleguen las lluvias.
"Podemos comprar los mejores campos y tener la mejor maquinaria, pero si no sabemos conducir el agua, todo eso pierde valor", afirmó.
Finalmente convocó a productores, instituciones y organismos públicos a trabajar de manera coordinada para preservar los recursos naturales, proteger la infraestructura rural y prepararse ante un escenario climático que podría volver a poner a prueba a toda la región.

