Gulisano atribuyó el crecimiento de la residencia a una nueva forma de trabajo centrada en la persona.
"Hoy el adulto mayor es considerado un sujeto de derechos y no un objeto de asistencia", explicó, al destacar que toda la atención se orienta a respetar la historia, las decisiones y el entorno familiar de cada residente.
En ese marco, remarcó también el cambio conceptual que impulsó la institución al dejar de hablar de "hogar geriátrico" para denominarse Residencia para Adultos Mayores Fundación Hernando, reforzando la idea de que se trata del lugar donde viven las personas y no únicamente de un espacio asistencial.
Durante el último año se realizaron numerosas mejoras edilicias. Entre ellas mencionó la pintura del salón de usos múltiples, reparaciones en el techo, renovación completa de la red sanitaria, remodelación de 18 baños y refacción integral de distintas habitaciones.
Las tareas se llevan adelante mientras la residencia continúa funcionando con normalidad, lo que obliga a reorganizar permanentemente a los residentes para permitir el avance de las obras.
Otro de los avances destacados fue la recuperación del vínculo con PAMI. Gulisano recordó que cuando asumió la conducción había nueve residentes derivados por la obra social nacional y actualmente son 19, alcanzando el cupo disponible.
Sin embargo, advirtió que el principal problema continúa siendo económico, ya que PAMI mantiene congelados los valores que abona desde hace aproximadamente un año, lo que genera un fuerte desfasaje frente al aumento de los costos.
La residencia ofrece atención integral con alimentación supervisada por nutricionista, médico propio, trabajadora social, asistencia psicológica, enfermería y atención las 24 horas, además de actividades de estimulación cognitiva, laborterapia y rehabilitación motriz.
Gulisano aclaró que se trata de una institución de primer nivel de atención y que, por sus características, no está preparada para brindar cuidados de mayor complejidad, como pacientes que requieren tratamientos permanentes con suero o internaciones especiales.
El director destacó especialmente el compromiso del equipo de trabajo y reveló que actualmente el 100% del personal recibió capacitación específica en gerontología, un aspecto que considera fundamental para seguir elevando la calidad del servicio.
"Si hay un mérito, es del equipo humano que todos los días sostiene el funcionamiento de la residencia", afirmó Gulisano, quien además expresó su intención de continuar mejorando tanto la infraestructura como la atención brindada a los adultos mayores.

