Los modelos meteorológicos mantienen la previsión de un importante cambio de tiempo durante el fin de semana. El sábado ingresará un frente frío que provocará un aumento de la nubosidad, rotación del viento al sector sur y ráfagas que podrían alcanzar entre 40 y 45 kilómetros por hora.
Además, no se descarta cierta inestabilidad durante la jornada, mientras que las temperaturas sufrirán un marcado descenso, con máximas previstas entre 10 y 12 grados.
Para el domingo se espera que el cielo vuelva a despejarse, aunque el ingreso de aire frío dejará una madrugada muy fría, con probabilidad de heladas en distintos sectores de la región.
Las temperaturas máximas se ubicarán apenas entre 11 y 12 grados durante la tarde, consolidando un fin de semana con características plenamente invernales.
De esta manera, tras el alivio que traerá el regreso del sol durante jueves y viernes, la región se prepara para un nuevo descenso térmico que marcará el inicio de una etapa más fría en la segunda mitad de junio.




