Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco provoca más de 8 millones de muertes al año en todo el mundo. En Argentina, de acuerdo con información del Ministerio de Salud de la Nación, se estima que alrededor de 44.000 personas fallecen cada año por enfermedades relacionadas con el tabaquismo.
Además, el consumo de tabaco es responsable de aproximadamente el 13% de todas las muertes registradas en el país y genera elevados costos para el sistema sanitario debido al tratamiento de enfermedades cardiovasculares, respiratorias y distintos tipos de cáncer.
La última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo indica que cerca del 22% de los adultos argentinos consume productos de tabaco, aunque la tendencia viene mostrando una disminución sostenida en las últimas décadas gracias a las campañas de prevención y a las políticas de control del tabaquismo.
Especialistas recuerdan que los beneficios comienzan a notarse desde los primeros minutos después del último cigarrillo. A corto plazo disminuyen la frecuencia cardíaca y la presión arterial, mientras que el nivel de monóxido de carbono en sangre vuelve a valores normales.
Con el paso de los meses mejoran la función pulmonar, la circulación sanguínea y disminuyen síntomas como la tos o la dificultad para respirar. A largo plazo, el riesgo de padecer enfermedades cardíacas se reduce considerablemente y también disminuyen las posibilidades de desarrollar afecciones respiratorias graves.
Asimismo, abandonar el consumo de tabaco beneficia a quienes conviven con fumadores, especialmente niñas y niños, al reducir la exposición al humo ambiental.
Florencia Garagnon, psicóloga del Centro RAAC Córdoba Capital, explicó que el tratamiento tiene como eje una terapia grupal semanal donde los participantes incorporan herramientas para reducir progresivamente el consumo hasta alcanzar el denominado «día D», momento en el que dejan de fumar.
Durante el proceso se trabajan estrategias para afrontar situaciones de estrés, ansiedad o dificultades cotidianas sin recurrir al cigarrillo, promoviendo hábitos más saludables y sostenibles en el tiempo.
El programa cuenta con modalidad presencial en el Centro RAAC Córdoba Capital, ubicado en el Hospital San Roque Viejo, y en más de 30 centros distribuidos en el interior provincial.
También ofrece atención a distancia mediante videollamadas grupales semanales, permitiendo que personas de cualquier punto de Córdoba puedan acceder al tratamiento desde sus hogares.
Quienes deseen sumarse pueden solicitar una entrevista inicial a través de WhatsApp al 351 381-0583, donde recibirán toda la información necesaria para comenzar el proceso.
A cinco años de su creación, «Apagá» continúa consolidándose como una herramienta clave para promover hábitos saludables y reducir el impacto del tabaquismo en la población cordobesa.


