La operación incluyó maní blancheado y maní natural, destinándose parte de la producción al mercado de semillas para futuras campañas y el resto a exportación.
Ferreyra indicó que hasta el momento se exportaron aproximadamente 700 toneladas, mientras que otras 200 toneladas ya se encuentran comprometidas para futuras operaciones.
Los destinos alcanzados en esta primera experiencia fueron Países Bajos, Polonia, Reino Unido, Rumania y China.
El gerente destacó que más allá del volumen comercializado, el principal objetivo de esta etapa es adquirir conocimientos y experiencia en un mercado complejo y altamente exigente.
“La exportación es todo un mundo distinto, desde los estándares de calidad hasta la comercialización y los circuitos administrativos. Este año el objetivo principal es el aprendizaje y fortalecer alianzas”, explicó.
Ferreyra remarcó que la cooperativa mantiene una visión cautelosa respecto a esta nueva actividad, especialmente teniendo en cuenta que el mercado internacional del maní atravesó una baja de precios tras una campaña récord de siembra.
“Somos moderados con las expectativas. Queremos aprender, consolidar este camino y estar mejor preparados para las oportunidades que puedan surgir en el futuro”, sostuvo.
La intención es continuar desarrollando esta actividad en los próximos años, siempre acompañada por el crecimiento de la producción y las posibilidades industriales que brinden las alianzas estratégicas.
Respecto a la campaña agrícola actual, Ferreyra indicó que el volumen de acopio se ubica por encima del registrado el año pasado para esta misma época.
Según explicó, las condiciones climáticas durante la cosecha obligaron a muchos productores a entregar rápidamente la producción para su secado, generando un mayor movimiento en las plantas de acopio.
“Hubo más maíz de primera y algo menos de soja, pero en términos generales estamos algo arriba de los volúmenes del año pasado”, precisó.
Actualmente continúa la cosecha de maní y comienza la recolección del denominado maíz de segunda.
Consultado sobre la situación económica, el gerente de La Vencedora reconoció que, si bien algunos indicadores macroeconómicos muestran mejoras, esa recuperación todavía no se refleja plenamente en la actividad cotidiana.
“Vemos números mejores en la macroeconomía, pero en la economía de a pie todavía se nota la falta de dinero y la pérdida de poder adquisitivo”, afirmó.
No obstante, destacó que las buenas cosechas registradas en los últimos años han permitido sostener cierto dinamismo económico en la región.
“Por suerte el volumen de producción agrícola ayuda a que la rueda siga girando y eso amortigua parte de las dificultades que atraviesa la economía”, señaló.
En otro tramo de la entrevista, Ferreyra confirmó que la cooperativa continúa avanzando en distintos proyectos de inversión.
Entre ellos mencionó la construcción de una nueva playa de estacionamiento, una obra que permitirá mejorar la organización vehicular en el sector donde funciona la entidad.
Además, adelantó que allí se instalarán los primeros paneles fotovoltaicos de la cooperativa, una experiencia que permitirá generar energía solar y sumar conocimientos en materia de energías renovables.
También confirmó una importante inversión inmobiliaria frente a la sede de la cooperativa, inmueble que históricamente estuvo vinculado a La Vencedora y que ahora vuelve a formar parte de su patrimonio.
“Es una inversión estratégica por su ubicación y por la proyección que puede darle a la cooperativa hacia el futuro”, concluyó Ferreyra.




